Nicolás Paz apunta alto: la prueba de fuego para su Mundial 2026 en la Albiceleste
Un amistoso ante Islandia en Auburn mostró a Paz como la gran promesa que podría sustituir a Messi en el camino hacia el Mundial 2026; Scaloni demostró confianza y Paz dejó señales de su talento.
En el último #amistoso de la Argentina disputado en Auburn
En el último amistoso de la Argentina disputado en Auburn, la historia fue más sobre el futuro que sobre el resultado.
En el minuto 69 Nico Paz, que había arrancado como titular, recibió la señal de salida del estadio Jordan-Hare: el cartel con su número 18 anunciaba que debía abandonar el césped para que entrara Lionel Messi.
La afición respondió con una ovación que sonaba a símbolo de transición: 88.043 personas presentes para ver a la Albiceleste y para observar la apertura de una generación que ya mira de tú a tú al propio Messi cuando llegue el Mundial 2026.
Paz, de 21 años y formado en el Como de Italia, mostró en ese rato corto que está listo para competir en el plano más alto, incluso si su acento y su juventud han sido objeto de comentarios fuera de la cancha.
La juventud de Paz no es casualidad: es un mediapunta que se mueve entre líneas, con capacidad para asociarse y crear, y para generar opciones de gol para Lautaro Martínez y otros delanteros.
Llegó a la cita tras superar una fisura en el platillo medial de la rodilla izquierda, lesión que sufrió en un choque en la Serie A con el Como frente a Valentini.
El cuerpo técnico trabajó a diario para que estuviera disponible para este choque, y la respuesta en el campo dejó ver que la recuperación fue más que aceptable.
Después del partido, Scaloni dejó claro que Paz está en la mira y que su nivel fue satisfactorio; no es solo una apuesta para este año, sino una pieza que podría integrarse de forma estable al esquema albiceleste.
Paz, por su parte, reconoció que recibe la confianza del cuerpo técnico para jugar a su estilo y que está agradecido y con ganas de mostrar su juego.
En el tramo final, Paz tuvo una participación más amplia y recibió una habilitación para un desborde en el mediocampo, pero su remate terminó chocando en el portero islandés Elías Ólafsson.
En la segunda mitad dejó un par de gestos de su capacidad para asociarse y para generar juego, y una jugada que terminó en una ocasión para Lautaro Martínez.
La discusión está servida: ¿será Paz una variante constante en el ataque o una promesa a madurar? Su talento es innegable, pero la intensidad y la velocidad del mediocampo de la albiceleste exigen aprendizaje y consistencia.
Más allá de lo táctico, hay historia: Paz nació en Tenerife, España, pero eligió vestir la Albiceleste; su padre, Pablo Paz, llevó la camiseta argentina en Francia 1998.
Con esa herencia y su paso por el Como, el joven mediapunta mira al futuro con la mirada puesta en un Mundial que podría marcar su rumbo.