Francia ante Irak: segunda jornada del Mundial 2026 en el Grupo I, con Francia buscando afianzar el pasaporte a los octavos
Francia, una de las favoritas, se enfrenta a Irak en la segunda jornada del Grupo I del Mundial 2026. Te contamos cómo llegan ambos, las claves del encuentro y dónde verlo.
Francia e #Irak se ven las caras este lunes 22 de junio para cerrar la segunda jornada del #Grupo I del Mundial 2026.
El partido está programado para las 18:00, hora argentina, y podrás seguirlo en DSports, 109 Flow y Paramount+. Con solo dos jornadas disputadas, el grupo empieza a tomar forma y las expectativas no son las mismas para todos los equipos.
La selección francesa llega al encuentro como una de las grandes favoritas para levantar la Copa en 2026. Sumen actores de primer nivel: Mbappé, Dembélé y un tridente ofensivo que podría alternar con Barcola, dependiendo de las decisiones de Didier Deschamps.
En su debut, #Francia mostró un rendimiento sólido: venció 3-1 a Senegal y dejó claro que su capacidad de ataque sigue siendo letal, combinando movilidad, desmarques y un potencial de gol que asusta a las defensas rivales.
Esa potencia ofensiva se acompaña de una estructura defensiva que, pese a los altibajos de certámenes anteriores, ha sabido responder cuando la competición aprieta.
Francia llega, además, con el objetivo de afianzar su camino hacia los octavos de final, aprovechando el ambiente de un Mundial que se espera muy disputado.
Irak, por su parte, afronta el desafío más exigente de su grupo y llega con menos brillo sobre el papel. En su estreno mundialista cayeron 4-1 ante Noruega, un resultado que dejó claro que deben aprender a competir ante equipos de alto nivel y que la concentración no puede flaquear.
El conjunto asiático, históricamente menos presente en estas citas, apela a la disciplina táctica, a la presión tras pérdida y a la ilusión de lograr una sorpresa ante un rival de primer nivel.
Irak necesitará sostener el bloque defensivo, aprovechar cada error de la rival y buscar la oportunidad en jugadas a balón parado o en transiciones rápidas al contraataque.
Francia podría presentar a Maignan en portería
Cómo llegan los onces iniciales. Francia podría presentar a Maignan en portería; una defensa formada por Koundé, Upamecano, Saliba y Theo Hernández; en el medio, Tchouaméni, Camavinga y Zaïre-Emery; en ataque, Dembélé, #Mbappé y Barcola.
Irak, por su parte, alinearía a Hassan en portería; la defensa con Ali Adnan, Karrar Mohammed, Rebin Sulaka y Hussein Ali; el eje del campo con Al Ammari, Resan y Hamad; en la delantera, Ali Jasim, Aymen Hussein y Mohanad Ali.
Estas proyecciones pueden variar según el estado físico de los jugadores, las decisiones tácticas del entrenador y el desarrollo del partido.
Más allá de las alineaciones, el choque guarda historias y contexto histórico. Francia, campeón del mundo en 2018, llega a este #Mundial 2026 con la experiencia de haber disputado otra final en 2022, dejando claro que su generación mantiene un rendimiento alto cuando la presión aprieta.
Irak, por su parte, ha participado en solo una Copa del Mundo, la de 1986 en México, y desde entonces ha trabajado para crecer a nivel continental, enfrentándose a rivales de élite y buscando dejar una imagen de progreso y competitividad en esta edición.
Este partido también se inscribe en un Mundial expansionista: 2026 introduce un formato con 48 equipos y se disputa en Canadá, Estados Unidos y México, lo que genera más combinaciones y oportunidades para equipos que antes estuvieron más alejados de la escena mundial.
El encuentro no es solo un choque entre dos selecciones: es una oportunidad para ver cómo Francia gestiona la presión de ser favorita y cómo Irak intenta aprovechar cada resquicio para conseguir una sorpresa.
Si Mbappé logra activar su repertorio y hacer daño con espacios, Francia podría imponerse con comodidad; si Irak mantiene la disciplina, cierra líneas y aprovecha las transiciones, podría poner nerviosa a la defensa gala en momentos puntuales.
En cualquier caso, la cita garantiza dinamismo, intensidad y la promesa de un Mundial que, a estas alturas, ya se percibe como un escenario de historias que pueden cambiar el pulso de un grupo entero.