Caos en Defensores del Chaco: Olimpia-Cerro Porteño suspendido por disturbios entre hinchas y policía
La primera mitad del clásico paraguayo entre Olimpia y Cerro Porteño terminó abruptamente por incidentes en la grada Norte, con uso de gas pimienta y evacuaciones. La APF suspendió el encuentro ante la ausencia de garantías para continuar.
Este domingo no hubo solo un clásico en Sudamérica, sino el que terminó de forma definitiva con la suspensión: Olimpia y Cerro Porteño disputaban el #clásico paraguayo en Asunción cuando la grada Norte se convirtió en el escenario de una cadena de incidentes entre la hinchada azulgrana y la Policía Nacional.
El árbitro, Juan Gabriel Benítez, detuvo el encuentro a los 30 minutos del primer tiempo para priorizar la seguridad de los asistentes y evitar que la situación se fuera de control.
El partido quedó en el aire y la incertidumbre dominó a los presentes durante varios minutos, mientras las cámaras mostraban la tensión que se vivía en una de las zonas más sensibles del Defensores del Chaco.
Las imágenes que llegaron desde la grada Norte mostraron una escalada de violencia: primero empujones, luego forcejeos con agentes y, finalmente, una intervención más contundente de la seguridad.
En un momento, un grupo de aficionados logró arrebatarle el escudo a un oficial y lo exhibió como un trofeo, lo que elevó todavía más la tensión.
Con el uso de gas pimienta y balas de goma, la policía trató de contener a los manifestantes, pero la combinación de humo y confusión llevó a que la evacuación se extendiera a la mayor parte de la tribuna afectando a familias y niños que buscaban salir del recinto.
El viento hizo que los químicos llegaran a otros sectores, complicando la salida y provocando que muchos espectadores se refugiaran en el césped o en zonas interiores del estadio.
En medio de este caos, emergieron esfuerzos de apoyo: paramédicos, bomberos y, incluso, varios jugadores, que se acercaron para auxiliar a aficionados que necesitaban atención.
Director de competiciones de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF)
Ante este escenario, Michel Sánchez, director de competiciones de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), anunció la suspensión definitiva del encuentro.
“El partido queda suspendido. No existen las garantías mínimas para continuar”, declaró la autoridad ante las cámaras y en las propias crónicas de la jornada. Este pronunciamiento subrayó que la seguridad de aficionados, jugadores y personal debía primar por encima de cualquier otro interés.
Este episodio intensifica la ya histórica rivalidad entre Cerro Porteño y Olimpia, conocida como el clásico paraguayo, una de las más emblemáticas de la región.
A lo largo de los años, estos encuentros han estado marcados por pasiones desbordadas, y los organizadores han ido ajustando protocolos de seguridad para intentar evitar circunstancias como las vividas este domingo.
En los próximos días se analizarán las actuaciones de los responsables y se decidirán posibles sanciones o medidas disciplinarias, al tiempo que se evalúan mejoras para que el #fútbol vuelva a mostrarse en un marco de competencia y seguridad.
Más allá de la afectación inmediata, este suceso deja una lección sobre la necesidad de combinar espectáculo deportivo con controles de seguridad eficaces y evacuaciones planificadas.
Los aficionados esperan que, con la revisión de protocolos y una mayor coordinación entre clubes, la #APF y las fuerzas de seguridad, el regreso de este clásico sea con garantías y sin imágenes de caos.
En definitiva, el fútbol paraguayo debe mirar hacia adelante para que el Clásico siga siendo, por encima de cualquier discusión, un deporte que une a la gente y no una escena de violencia.