Boca gana a Olimpia en San Nicolás con Zeballos como figura y afianza su preparación para el Apertura 2026
Boca dio una muestra de carácter en un partido de verano, superó a Olimpia de Paraguay por 2-1 en San Nicolás y demostró capacidad de reacción tras un inicio complicado, con Exequiel Zeballos en el centro de la escena y un equipo que buscó rotaciones para encarar la temporada de múltiples competencias.
Boca busca dejar atrás un año 2025 irregular y encarar con optimismo la temporada de múltiples competencias que tiene por delante.
En San Nicolás, el equipo entrenado por Claudio Úbeda mostró dientes en un choque de verano frente a #Olimpia de Paraguay y consiguió imponerse por 2-1 gracias a un despertar colectivo tras un inicio áspero.
Con varias bajas importantes para el inicio de la competencia oficial —Edinson Cavani con lumbalgia, Carlos Palacios con sinovitis, Milton Giménez con pubalgia y Rodrigo Battaglia por tendinopatía—, el entrenador optó por un once con variantes y minutos repartidos entre la plantilla para medir rendimientos y buscar soluciones de cara al debut en el Torneo Apertura, programado para el próximo fin de semana ante Deportivo Riestra en casa.
En este contexto, Exequiel #Zeballos volvió a ser una referencia por su velocidad y desborde por la banda derecha, además de mostrarse como eje de juego para los ataques azul y oro.
El encuentro comenzó con Boca intentando imponer condiciones, pero la presión alta de Olimpia complicó la salida del conjunto local y generó dudas en la salida del balón.
Iván Leguizamón apareció por la derecha con desequilibrio, mientras que Boca tuvo balones largos que no terminaban de cuajar en los últimos metros.
En un tramo inicial, Boca pasó apuros ante un ataque guaraní que obligaba a la defensa a estar atenta y al arquero Agustín Marchesín a responder cuando fue necesario.
En esa etapa, un centro de Hugo Quintana terminó desviándose hacia el arco propio de Boca, y la pelota se filtró entre las piernas del portero para irse al fondo, desequilibrando momentáneamente a la parcializada hinchada local.
Con el paso de los minutos, Úbeda movió piezas y dio protagonismo a otros efectivos. Las modificaciones comenzaron a tomar color cuando Lucas Blondel ingresó para sumar juego por la banda izquierda, tras ocho meses sin aparecer en Primera.
A partir de ahí, Boca se acomodó mejor en la cancha, recuperó la pelota y fue buscando asociarse con Zeballos, que mostró precisión para filtrar pases y ampliar opciones por ambos sectores.
Ander Herrera, en la unidad de mediocampo, empezó a dar claridad en la distribución, priorizando la salida limpia y la reducción de errores que habían marcado la primera mitad.
Un remate de Velasco dio en Janson y desvió en un defensor de Olimpia
La primera alegría llegó por una vía de carambola que terminó poniendo a Boca en ventaja. Un remate de Velasco dio en Janson y desvió en un defensor de Olimpia, cambiando la trayectoria y sorprendiendo al arquero Gastón Olveira para marcar el 1-0.
Posteriormente, Boca consiguió ampliar la diferencia gracias a una buena acción de Zeballos: abrió el juego con un desborde corto, recibió el centro preciso y apareció Tomás Belmonte para superar a Chalá y rematar de cabeza, marcando el 2-1 que encendió al estadio y consolidó la ventaja para el resto del encuentro.
Olimpia, que no escatimó en esfuerzos, siguió intentándolo y dispuso de ocasiones para recortar distancias. Marchesín, atento entre los reflejos habituales de su puesto, respondió con una atajada que evitó una jugada de empate en la última línea de Boca y mantuvo el marcador a favor para cerrar el partido.
Con los segundos cuarenta y cinco minutos transcurriendo, el equipo local priorizó la seguridad defensiva y la circulación de balón, manteniendo la disciplina necesaria para sostener el resultado ante un rival de alta entidad en copas continentales.
Más allá del resultado, la victoria refuerza la confianza de Boca para afrontar la apertura de la temporada, donde la competencia será intensa y el calendario exigente.
Zeballos brilló como principal referente de ataque y como facilitador del juego para sus compañeros; su rendimiento, junto con las incorporaciones que se evalúan durante estos amistosos, ofrece señales positivas para el cuerpo técnico y la afición.
En el plano histórico, este tipo de preparaciones sirve para afinar la cohesión de un club que, acostumbrado a disputar torneos múltiples, busca mantener un nivel competitivo alto y aprovechar cada oportunidad para ajustar fichas antes de las primeras definiciones oficiales.
El debut en el Apertura está cercano, y Boca cerrará este tramo de pretemporada con la ilusión de consolidar un proyecto que prioriza el desarrollo de jugadores jóvenes sin perder la experiencia de veteranos que pueden marcar diferencias en partidos decisivos.
En definitiva, la victoria ante Olimpia se suma a un proceso de aprendizaje colectivo orientado a consolidar un estilo de juego claro, con Zeballos como bandera y con un equipo que aspira a rendir a alto nivel desde el inicio de la nueva temporada.