Un aficionado congoleño rinde tributo a Patrice Lumumba durante la AFCON
En la Copa Africana de Naciones disputada en Marruecos, un hincha de la RD Congo se convierte en protagonista al recordar al líder Patrice Lumumba, conectando el fútbol con la historia de su país.
Durante la #Copa Africana de Naciones que se celebra en Marruecos, un aficionado de la República Democrática del Congo ha captado la atención no por una jugada, sino por un gesto que cruza el #fútbol con la memoria histórica de su país.
Michel Kuka Mboladinga, alias Lumumba, se mantiene inmóvil en las gradas durante los 90 minutos de cada encuentro de la selección congoleña, como si fuera una estatua que acompaña a la pantalla de los goles y las dudas que rodean a una fase de grupos exigente.
A primera vista, parece ajeno a lo que ocurre alrededor: millones de aficionados gritan, cantan y celebran, mientras el equipo conducido por el técnico francés Sébastien Desabre avanza de ronda y sueña con darle al país un acceso histórico a nuevas instancias internacionales.
Pero ese silencio parlante de Lumumba tiene un significado profundo: es un tributo que enlaza la emoción del fútbol con la memoria de un pasado marcado por la lucha y la dignidad de un pueblo.\n\nEl propio Michel, que viste un atuendo que no pasa inadvertido y que ha ido variando desde hace años, ha logrado que su gesto se convierta en un tema de conversación internacional.
ABrut, medio que lo entrevistó en una ocasión, él mismo explicó que su actitud busca visibilizar una #historia que otros prefieren dejar en segundo plano.
“Gloria a Dios, estoy muy feliz por poder ver mi país en el escaparate mundial y por sentir que, de alguna forma, ayudo a promover la memoria de mi nación”, dijo, entre aplausos y curiosidad, cuando la cámara lo enfocó por primera vez como personaje central.\n\nLo que parece una declaración de ceremonia deportiva encierra, para muchos, una lectura distinta: la figura de Lumumba, que da nombre al aficionado, alude a Patrice Lumumba, líder que encarnó la lucha anticolonial en el Congo y cuyo nombre es ya un símbolo nacional.
Lumumba, activista por los derechos de su gente, condujo al Congo hacia la independencia en 1960, pero su experiencia política fue breve y turbulenta: asumió como Primer Ministro y en menos de medio año fue derrocado y asesinado en 1961.
\n\nLa historia no termina ahí
Su trayectoria es recordada por un discurso que denunció con crudeza la expropiación de tierras y la desigualdad sostenida por el poder colonial, un mensaje que resonó fuerte en la Guerra Fría y que aún hoy sirve para entender las complejidades de la región.\n\nLa historia no termina ahí. Tras su muerte, el cuerpo de Lumumba sufrió un camino cruel: fue fusilado, desmembrado y, en un operado de odio que relató una década después, se disolvió en ácido.
Uno de los elementos que emergen de esa época oscura es un diente de oro que, años más tarde, fue recuperado por la familia y regresó a Kinshasa en un acto que simbolizó la reparación de una memoria herida.
Este episodio, que muchos recuerdan como un símbolo de la resiliencia africana, conecta el pasado con el presente del Congo y su identidad nacional.\n\nEn el presente torneo, el tributo de Lumumba se celebra junto a la pasión de miles de aficionadas y aficionados que acompañan a la selección en un escenario de gran tradición futbolística.
La intención de recordar a Lumumba no busca polarizar, sino recordar que el deporte puede servir como puente para mirar hacia una historia de lucha y aspiración.
La próxima cita de la RD Congo, prevista dentro de la fase de grupos, será frente a Argelia, una de las candidatas fuertes del torneo y un rival que, de manera simultánea, ha marcado la historia del fútbol africano y del mundo.
En paralelo, la competición mundial sigue su curso y muchos miran hacia el repechaje internacional que, en marzo, podría abrir la puerta al Mundial 2026 para el continente.\n\nLa confluencia entre deporte y memoria histórica no es nueva en África, donde varios gestos han buscado conservar viva la memoria de líderes y movimientos que han dejado huella en la identidad colectiva.
En este sentido, el caso de Michel Lumumba se enmarca en una tradición de homenaje, de reconocimiento y de aprendizaje para las generaciones presentes y futuras: recordar para entender, entender para construir.
En Kinshasa y más allá, el tributo a Patrice Lumumba, tal como lo realiza este aficionado, se ha convertido en una manera contemporánea de mantener vivo el legado de la independencia, de las luchas sociales y de la dignidad de un pueblo que, pese a las adversidades, continúa escribiendo su historia con la esperanza como guía.\n\nAsí, mientras la pelota rueda y las gradas se llenan de color y de cantos, la imagen de Lumumba permanece en la memoria de muchos: un recordatorio de que el fútbol, además de un juego, puede ser un continente entero hablando de su pasado para entender su presente y definir su futuro.