Tucumán Central avanza a la final regional tras vencer a Boroquímica; festejos en el bus generan controversia

Tucumán Central avanza a la final regional tras vencer a Boroquímica; festejos en el bus generan controversia

Tucumán Central superó 2-1 a Boroquímica en Salta y obtuvo su boleto a la final regional del Torneo Regional Federal Amateur. En el regreso, una celebración en el micro desató debates por una foto con objetos que se atribuyeron a ser armas de juguete. El club emitió aclaraciones y se abrió un debate sobre límites de las celebraciones en el fútbol amateur.

El domingo, #Tucumán Central visitó Campo Quijano y se impuso 2-1 ante Boroquímica, resultado que le dio el pasaje a la final regional del Torneo Regional Federal Amateur.

Esta competencia, que forma parte de la cuarta categoría del fútbol argentino, reúne a cientos de clubes distribuidos en ocho regiones y representa una ruta educativa para progresar hacia el Federal A, la tercera división.

El triunfo se gestó bajo las condiciones climáticas adversas de la región Norte, donde un aguacero convirtió el estadio en un terreno resbaladizo, pero no mermó la determinación del plantel visitante.

Con este marcador, Tucumán Central aseguró su presencia en una definición regional que promete ser decisiva para el ascenso, frente a Talleres de Perico (Jujuy).

La celebración no se limitó al pitido final. En el retorno, el equipo vivió un momento que trascendió lo deportivo: dentro del micro que debía llevarlos de vuelta a Tucumán, diez jugadores posaron para una foto junto a dos jarras, una botella de Fernet y, de forma particular, dos pistolas.

La imagen se difundió en redes sociales y rápidamente desató debates sobre los límites de las celebraciones en el fútbol amateur.

El club emitió un mensaje para aclarar lo sucedido. En sus redes, sostuvo que fue un «momento de celebración en un ámbito privado» y que las armas eran, según se explicó, de juguete. «No hubo mala intención, ni propósito de promover la violencia; pedimos disculpas por el malentendido», señaló la institución.

Uno de los jugadores fotografiados, Carlos Cisneros, ofreció su versión a los medios: «Ganamos un partido importante para nuestras aspiraciones; somos un club humilde y enfrentamos un trayecto duro.

Cisneros añadió que las pistolas eran objetos de hidrogel con piezas plásticas y que las habían adquirido durante una parada en Salta

En la euforia de la victoria celebramos como lo hacen los equipos que avanzan; no hubo intención de ofender a nadie ni de promover violencia». En su relato, Cisneros añadió que las pistolas eran objetos de hidrogel con piezas plásticas y que las habían adquirido durante una parada en Salta.

«Las llevábamos para divertimento; alguien las subió a una historia y se filtró la foto», comentó.

La Policía de #Salta intervino para revisar los bolsos de los jugadores durante el viaje, una medida que dejó la sensación de que incluso las celebraciones pueden generar escrutinio institucional.

A raíz de la polémica, Tucumán Central publicó imágenes del plantel entrenándose con miras a la final que se disputaría el siguiente fin de semana, señalando que la mira está puesta en el objetivo supremo del regional: la clasificación a la próxima instancia.

En el marco del torneo, el #Regional Federal Amateur agrupa a cientos de equipos en todo el país y funciona como un puente entre el fútbol regional y la competencia nacional.

En el Norte, la final regional mostrará un duelo entre Tucumán Central y Talleres de Perico, cuyo ganador ascenderá al Federal A. El desenlace de esta pelea deportiva se mezcla ahora con un debate sobre límites y responsabilidades en la celebración de victorias, especialmente en eventos de carácter aficionado.

Más allá de la disputa por el resultado, el episodio dejó claro que el fútbol regional no es solo juego; es también un espejo de la cultura de cada club y de la manera en que se gestionan las emociones tras una clasificación tan esperada.

Con el timón puesto en la final y un historial de participación que se remonta a años de competencia regional, Tucumán Central sabe que cada paso cuenta cuando se intenta ascender en una pirámide que, para muchos, representa la verdadera columna vertebral del fútbol argentino.

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