Matrero conquista Porquerolles Classic y suma cuatro victorias en 17 días en el Mediterráneo
El velero argentino Matrero, del CNSI, cierra una gira europea con cuatro galardones en 17 días y debuta ganando en el Porquerolles Classic, reafirmando el nivel del yachting de Argentina en el Mediterráneo.
El Matrero, velero icónico del Club Náutico San Isidro (CNSI), parece haber encontrado su sitio en el Mediterráneo: navegar aquí no es navegar de visita, es competir como si fuera casa.
En 17 días de regatas a lo largo de la costa europea, el barco argentino ha sumado cuatro premios y su debut en el Porquerolles Classic, una de las citas más demandadas de la costa azul cerca de la isla de Porquerolles, ha llegado con sabor a triunfo y a consolidación de un proyecto que va más allá de una victoria puntual.
El debut en el #Porquerolles Classic ha servido para dejar claro que #Matrero llega para quedarse. La tripulación, liderada por el timonel Martín Busch y con la participación de nombres como Igor Magister, Alex Hasenclever, Emiliano Homps, Miguel Saubidet, Felipe Varela, Juan García, Marcus Behrendt y Edi Cornudet, ha sabido combinar experiencia y precisión en un tramo de vientos variables y corrientes difíciles.
Según explicó Rafael Pereira Aragón, responsable del equipo y del CNSI, el objetivo no era solo ganar un trofeo, sino demostrar la calidad del yachting argentino y la capacidad de competir al más alto nivel en un programa europeo organizado por el Comité Internacional para el Mediterráneo: “Cerrar la etapa primaveral de esta manera nos colma de alegría porque es demostrar la calidad del yachting de nuestro país; además, somos la única embarcación de América en este programa europeo”.
La hoja de ruta de Matrero en el Mediterráneo ya venía cargada de logros. La serie en la clase IOR arrancó con la victoria en las Grandi Regate Internazionali di San Remo, un clásico que suele marcar la pauta de la campaña europea.
Allí también se llevó el Trofeo Anual Europeo 2025, y poco después se subió al podio como subcampeón en Les Voiles d’Antibes, una de las regatas más glamorosas de la Riviera Francesa.
Es decir, la tripulación argentina ya había dejado traza de su capacidad para hacer frente a rivales bien establecidos y con historial de victorias.
En Porquerolles, la competencia mostró el carácter de Matrero frente a contendientes experimentados y en un entorno que exige una lectura constante del viento y de las corrientes del archipiélago de Hyères, a veces impredecible: la tripulación supo leer cada cambio y mantener la barca en una posición de ventaja sobre rivales como el Encounter, el Aigue Blu, el Sagittarius y el Ojala II, entre otros.
Matrero dejó atrás barcos y tripulaciones que acumulan kilómetros de regatas y que
Bajo el dominio de Busch, Matrero dejó atrás barcos y tripulaciones que acumulan kilómetros de regatas y que, en muchos casos, pesan por su trayectoria y por su historial en el Mediterráneo.
La victoria en Porquerolles no solo representa un trofeo más, sino un mensaje claro de continuidad. Como apuntó Pereira Aragón, el objetivo ahora es descansar una breve pausa y retomar la actividad en septiembre y octubre, cuando Matrero tiene planned paradas en Cannes y Saint-Tropez, dos citas clásicas que suelen marcar el pulso del verano europeo para el yachting de alto nivel.
Este plan refuerza la idea de que el Matrero no está de paso, sino que quiere convertir el Mediterráneo en una escena habitual de su calendario anual.
La presencia del Matrero en este circuito europeo, y su rendimiento en San Remo, Antibes y Porquerolles, cobra especial significado dentro de la tradición náutica argentina.
Más allá de las victorias, el proyecto representa una apertura a nuevas generaciones de regatistas que ven en la #vela una vía de desarrollo deportivo y un escaparate para el talento argentino en aguas internacionales.
CNSI, por su parte, continúa fortaleciendo su cantera y su vínculo con el rugby de alto nivel competitivo que históricamente ha alimentado la vela argentina.
En este contexto, Matrero no solo compite por trofeos: es un símbolo de la capacidad de #Argentina para competir entre las grandes potencias de la vela mundial y de la voluntad de sus clubes de impulsar proyectos ambiciosos que cruzan fronteras.
Con todo, el resumen de la gira europea del Matrero es claro: cuatro galardones en 17 días, un debut que se celebra en Porquerolles y la promesa de nuevos retos en Cannes y Saint-Tropez.
Una trayectoria que no solo engrandece al CNSI, sino que sitúa a la vela argentina en un lugar destacado del mapa internacional, en un momento en que las regatas mediterráneas vuelven a brillar con fuerza y atraen a equipos de todo el mundo en busca de esa mezcla de técnica, estrategia y pasión que define al Matrero y a su equipo.