England toma la delantera en el Sydney Test con 211/3 ante Australia
La apertura del quinto Test de los Ashes 2025-26 en Sydney dejó a Inglaterra dominando con una sólida 211/3 gracias a Root y Brook, antes de que la lluvia truncara el día. Análisis, contexto histórico y datos complementarios en una crónica ampliada.
El inicio del quinto Test de los #Ashes 2025-26 en #Sydney dejó a #Inglaterra tomando el control al inicio de la jornada, tras ganar el lanzamiento y elegir batear.
Inglaterra consiguió 211 carreras para 3 tras la primera sesión, con Joe Root al mando y no salido por ahora con 72, mientras Harry Brook escaló hasta 78 y mostró un rendimiento de alto nivel que sostuvo la confianza del visitante.
El guion parecía marcar un camino claro para una primera entrada consistente, pero el desarrollo mostró también cómo unos pocos minutos pueden decidir la tónica de un día tan cargado de expectativas.
El comienzo no fue sencillo para los británicos. Zak Crawley y Ben Duckett abrieron con cautela, construyendo una base segura que dejó una sociedad de 35 carreras antes de que la presión aumentara.
Duckett cayó por 27 ante Mitchell Starc, y poco después Crawley fue eliminado por Michael Neser para dejar el marcador en 57/3. La aparición de Jacob Bethell, eliminado por Scott Boland, amplió la sensación de que #Australia respondía con mordiente a cada avance.
Entonces irrumpió la dupla que marcó el tono del día: Brook y Root. La pareja forjó una resistencia que transformó lo que parecía un inicio precavido en una corriente decisiva, con un espectacular cuarto wicket de 154 carreras que desdibujó la línea de ataque australiana.
Brook continuó su racha de forma positiva, acercándose a su mitad de partido con un repertorio de golpes precisos y una gestión de la posición en el crease que fue notable, mientras Root se mantuvo en un plano más sobrio pero igual de eficiente, acumulando corridas de manera metódica.
Australia, por su parte, apostó por la presión de sus pacers. Tras un inicio prometedor, los lanzadores sudamericanos que integran el cuerpo de bola australiana lograron ciertos avances, pero la ausencia de un spinner destacado en los momentos clave dejó ver una vulnerabilidad que Inglaterra supo explotar con paciencia y timing.
A lo largo de la jornada, los rojos de la pizarra fueron testigos de un puñado de cambios de ritmo y líneas que pusieron a prueba la disciplina de los bateadores de ambos países.
Con Brook en 78 y Root en 72 al cierre de la sesión
Con Brook en 78 y Root en 72 al cierre de la sesión, Inglaterra parecía haber asegurado una base sólida para ampliar el total el día siguiente. La #lluvia y la luz deteriorada obligaron a una interrupción que dejó el marcador en 211/3, una posición que, en el contexto de la crónica de inicio de juego, fue suficiente para que los británicos miraran al segundo día con optimismo y no pocos interrogantes sobre la reacción australiana.
De cara al resto de la semana, presuntamente Brook y Root forman un dúo sólido para Inglaterra, capaz de sostener el impulso si la meteorología coopera y si los australianos logran revertir la tendencia actual.
Se insiste en que la clave podría estar en convertir ese sólido arranque en una gran primera innings de cara a una serie tan disputada como esta.
Además, en el marco de la experiencia de ver el Ashes en vivo, supuestamente las entradas para este encuentro en Sydney oscilaron entre 37 y 74 euros, dependiendo de la ubicación y la demanda.
Este rango refleja la atracción internacional que genera la serie y la demanda de un público ávido por presenciar el choque entre dos potencias del cricket.
Supuestamente, esa franja de precios podría variar en función de la disponibilidad de asientos y de la jornada de juego.
En resumen, el primer día del Sydney Test dejó a England en una posición favorable, con un dúo entre Brook y Root que promete seguir marcando el tempo de la contienda, mientras Australia busca respuestas rápidas para evitar que la ventaja británica se consolide demasiado temprano.
Supuestamente, el devenir de las próximas jornadas podría inclinarse hacia un guion más dinámico si el clima respeta el calendario y si las condiciones de la pista permiten un cricket más ofensivo para cualquiera de los dos equipos.