Semifinales de la Copa Africana: Marruecos y Egipto buscan la final frente a Nigeria y Senegal
Las semifinales de la Copa Africana de Naciones enfrentan a Marruecos contra Nigeria en Rabat y a Egipto frente a Senegal en Tánger, con cuatro técnicos africanos disputando el título y un trasfondo histórico que añade intensidad al torneo.
Llegó el momento de las #semifinales de la Copa Africana de Naciones, un cruce que para muchos representa el día más relevante desde que empezó el torneo.
El campeonato, que reconoce a 53 países según la FIFA, llega a su fase definitoria con cuatro selecciones que, por primera vez en mucho tiempo, presentan a todos sus técnicos como africanos a cargo.
En Rabat, #Marruecos y #Nigeria se citarán en un partido que muchos esperan cargado de historia. Los marroquíes apuestan a escribir un nuevo capítulo cincuenta años después de su primera y única conquista. Enfrentarán a una Nigeria que, a pesar de haber estado al borde de no presentarse al Mundial 2026 por deudas con los jugadores, demostró una trayectoria impecable: cinco victorias en cinco compromisos y una ofensiva de 14 goles, con Victor Osimhen guiando el ataque.
El entrenador de Marruecos, Walid Regragui, que ya llevó al equipo a las semifinales en la edición de Qatar 2022, no rehúye la presión. En la conferencia de prensa dejó claro que el equipo ha sufrido, y añadió que la clasificación no depende solo de las circunstancias, sino de la determinación para aprovechar cada minuto.
"Fuimos de los más perjudicados, pero seguimos adelante", señaló el técnico con un tono de máximo profesionalismo.
La rivalidad entre Marruecos y Argelia añade un trasfondo político que trasciende al fútbol. Con fronteras cerradas desde 1994, ambos países cargan una historia que condiciona la relación entre las partes y que, a veces, alimenta las narrativas mediáticas por encima del balón.
Aunque las tensiones no hayan sido un rasgo del torneo, la fricción entre las aficiones y los contextos históricos se percibe en cada crónica de partido.
Y dentro del marco festivo que rodea el torneo, una fecha adquiere simbolismo para la región: el 14 de enero se celebra Yennayer, el Año Nuevo bereber.
Sigue alimentando la esperanza de ver a Marruecos honrar esa tradición en casa
Es un recordatorio de la riqueza cultural del norte de África que se entremezcla con el fútbol y que, a la vez, sigue alimentando la esperanza de ver a Marruecos honrar esa tradición en casa.
En la otra semifinal, Egipto y #Senegal contrastan estilos y trayectorias. Los Faraones, históricamente los más ganadores de la competición, intentan repetir su dominio en un escenario que también ha visto salir a #Mohamed Salah a la cancha para liderar el equipo ante la juventud del conjunto senegalés, con Sadio Mané como figura emblemática.
Salah ha buscado en este torneo sanar una frustración personal: en la final de 2022, Senegal le arrebató la oportunidad de disputar el Mundial, una deuda que ahora intenta vengar en el campo.
Egipto llega a estas instancias con una idea clara: imponerse a Costa de Marfil, vigente campeón, con una fórmula basada en experiencia y un bloque defensivo sólido.
Senegal, por su parte, exhibe talento joven y dinamismo en el frente de ataque, donde Ibrahim Mbayé, de apenas 17 años y fichado por el PSG, aparece como la gran promesa que podría desequilibrar la balanza.
El estadio Moulay Hassan de #Rabat acogerá a casi setenta mil aficionados para empujar al equipo local, en una atmósfera que combina afición, orgullo y una extensión de la tradición de las grandes noches africanas.
En la ciudad de Tánger, el estadio que marca la segunda semifinal ha pasado por ampliaciones y hoy puede albergar alrededor de setenta y ocho mil espectadores, con un plan de crecimiento hacia capacidades superiores en futuras remodelaciones.
En lo inmediato, dos de estas cuatro selecciones ascenderán a la final del domingo, y el mundo del fútbol africano espera, con intensidad, el desenlace de un torneo que cada edición refuerza la idea de que el fútbol en África está en pleno auge y que sus entrenadores —todos africanos en estas semifinales— están dispuestos a dejar huella.
Más allá de los nombres y de las tácticas, lo que está en juego es la historia reciente de un continente que, en estas semifinales, se afirma como protagonista indiscutible.