PSG y Arsenal, a la final de la Champions en Budapest: historia, táctica y todo por decidir

PSG y Arsenal, a la final de la Champions en Budapest: historia, táctica y todo por decidir

París Saint-Germain y Arsenal pelean este sábado en Budapest por la Champions, con The Killers de aperitivo, y la mirada puesta en una final que podría cambiar algunas historias del fútbol europeo.

La final de la #Champions League está servida y enfrentará a dos rivales que se conocen muy bien: París Saint‑Germain y Arsenal.

El escenario será el estadio Puskás Arena de #Budapest y el choque está programado para el sábado a la una de la tarde, hora local. Como aperitivo, la organización preparó un espectáculo de la banda The Killers, y la transmisión estará a cargo de ESPN y Fox Sports. Si el reloj no decide el ganador en los 90 minutos, habrá dos tiempos extra de 15 minutos y, si persiste la igualada, todo se resolverá con penales.

La definición de la 71ª edición de la competición, y la 34ª desde que se inauguró la era moderna de la Champions League (1992/93), reunirá a dos conjuntos con una historia reciente de choques entre sí.

En la campaña pasada, el duelo dejó claro que son dos grandes candidatos: el #PSG ganó en París y en Londres, y terminó imponiéndose en la fase de semifinales con dos victorias frente a Arsenal, mientras que la última final de la historia reciente de ambos terminó con el triunfo del conjunto francés en la gran final.

Esta temporada, PSG llegó con la base de su plantilla campeona (de los 16 que disputaron la final ante Inter, 15 siguen en el club, excepto Donnarumma) y, pese a terminar 11º en la Ligue 1, logró avanzar por los playoffs eliminando a Mónaco y luego dejando en el camino a Chelsea, Liverpool y Bayern Múnich para lograr su tercera final en el torneo, con la mirada puesta en revalidar un título que muy pocos han conseguido en la era moderna.

En los 16 partidos que llevó disputados para llegar a este choque decisivo, el campeón de la Ligue 1 anotó 44 goles. Esa cifra lo sitúa a un paso del récord histórico de Barcelona, que en la temporada 1999/2000 logró 45 tantos en 16 encuentros. El máximo anotador del PSG en esta edición ha sido Khvicha Kvaratskhelia, con 10 dianas y seis asistencias, un jugador que ha marcado la diferencia desde la banda izquierda y ha sido clave en los momentos de mayor presión ofensiva del equipo.

El arquitecto de este PSG ha sido Luis Enrique, quien ya tiene en su palmarés la Champions con Barcelona (2015) y, según estas versiones, podría convertir a su PSG en el segundo club de la era moderna en revalidar el título a poco más de una década de la hazaña del Real Madrid.

Es uno de los pocos técnicos que han conseguido dos o más cetros en clubes distintos, y este sábado podría ampliar ese capítulo junto a nombres como Ancelotti, Guardiola o Zidane, entre otros.

Antes de la final, Luis Enrique elogió a #Arsenal como uno de los tres mejores equipos de Europa, junto con el suyo y el Bayern. “Tienen esa mezcla explosiva de ser un conjunto que no encaja goles y que, a la vez, marca muchos. Son el mejor equipo defensivo de Europa y lo han sido durante años. En ataque no dependen de un solo jugador y encuentran goles a balón parado”, comentó en una entrevista publicada por la UEFA. Además, añadió que el equipo de Mikel Arteta se ha construido a la imagen y semejanza de su manager y que son increíblemente competitivos y con una personalidad que se mantiene incluso fuera de casa.

Arteta se justificó como entrenador de Arsenal: “Este equipo es sólido

Por su parte, Arteta se justificó como entrenador de Arsenal: “Este equipo es sólido, muy competitivo y con capacidad para afrontar finales. Para vencerlos hay que ser consistentes, porque son fuertes en defensa y peligrosos en transición”. En su trayectoria como futbolista, Arteta y Luis Enrique fueron contemporáneos en Barcelona durante la primera mitad de la temporada 2000/01, antes de que el vasco fuera cedido a París Saint‑Germain.

Esa breve historia de amistad persiste: cada vez que se encuentran, la conversación vuelve a esa temporada y al vínculo que forjaron entonces.

A nivel deportivo, Arsenal llega a la final tras un recorrido notable. En la fase de grupos fue líder, con ocho victorias en ocho jornadas, y luego dejó en la cuneta a Bayer Leverkusen, Sporting de Lisboa y Atlético de Madrid.

Sumó 11 victorias y tres empates y mostró una especial solvencia defensiva, manteniendo la portería a cero en nueve de los 14 partidos disputados. Si logra mantener esa linea, podría convertirse en el décimo equipo en ganar el torneo invicto en la era de la Champions. En ataque, su rendimiento ha sido suficientemente contundente para enfrentar al PSG, que es, sin duda, el equipo con el mejor ataque del certamen.

El duelo entre dos estilos tan marcados promete ser una batalla táctica, donde la concentración y el rendimiento colectivo pueden decidir la balanza.

“Tácticamente será una pelea muy colectiva; son dos equipos excepcionales en la forma de moverse, de adaptarse y de la intensidad con la que juegan.

Y luego hay momentos individuales que pueden marcar la diferencia”, argumentó Arteta, quien se convirtió en el cuarto entrenador español en llegar a una final de Champions con un club no hispano.

Sus palabras reflejan la realidad de un fútbol que, más allá de estas dos instituciones, está cada vez más marcado por la influencia de entrenadores españoles al frente de grandes proyectos en Europa.

Independientemente del resultado, este sábado otro técnico español sumará un trofeo europeo en esta temporada. Hace pocos días, Unai Emery levantó la Europa League con Aston Villa; el fin de semana anterior, Pere Romeu consiguió la Champions League femenina con Barcelona; y, además, Iñigo Pérez llevó a Rayo Vallecano a la final de la Conference League, donde se enfrentará a Crystal Palace.

En Budapest se escribirá una página más de esas historias de técnicos y equipos que buscan consolidar su lugar en la historia de la competición más prestigiosa del continente.

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