La ATP debate cambios de superficie en la gira sudamericana ante el plan de un Masters 1000 en Arabia Saudita para 2028
Deporte ATP 19 February, 2026

La ATP debate cambios de superficie en la gira sudamericana ante el plan de un Masters 1000 en Arabia Saudita para 2028

Análisis de las repercusiones del anuncio de un Masters 1000 en Arabia Saudita para 2028 sobre la gira sudamericana y las opiniones de jugadores argentinos y brasileños, con contexto histórico de los torneos locales.

La #ATP está inmersa en un debate clave para el futuro de la gira sudamericana tras el anuncio realizado en octubre pasado de crear un Masters 1000 en Arabia Saudita, que empezará en febrero de 2028.

La decisión, que busca reconfigurar el calendario masculino, ha puesto sobre la mesa la presencia de las principales raquetas en Sudamérica y ha desatado opiniones encontradas sobre la mejor manera de mantener la esencia de la gira sin sacrificar la calidad de los torneos locales.

Una de las líneas de discusión más fuertes es la posibilidad de cambiar la #superficie de algunas pruebas, moviéndolas de polvo de ladrillo a cemento.

La motivación declarada es simplificar la logística y facilitar la llegada de más jugadores a la región, evitando múltiples cambios de superficie justo antes de los Masters 1000 de Miami e Indian Wells.

Aunque hay quienes apoyan la propuesta como una vía para dinamizar el circuito, otros advierten que la Sudamérica tradicionalmente ha sido tierra batida y que un giro de este tipo podría alterar el carácter de la gira y la experiencia para los aficionados.

El Río Open, único certamen 500 en la región, ilustra el desafío económico que acompaña a la discusión. El torneo reparte premios en torno a €2.271.894, mientras que el #Argentina Open mantiene una bolsa cercana a los €621.285. Esta brecha subraya la atracción que ejercen los grandes eventos y la necesidad de equilibrio entre atractivo comercial y competitividad deportiva en una región que ya de por sí enfrenta retos logísticos para atraer a las estrellas del circuito.

Aún con esa disparidad, la presencia de las grandes figuras no está garantizada cada año, lo que alimenta el debate sobre si el formato actual es suficientemente sólido para sostenerse ante un calendario cada vez más exigente.

Entre los jugadores que aportaron su visión, figuras destacadas de la talla de Matteo Berrettini, que este año vino a Sudamérica, comentó que el cambio de superficie presenta complejidades para los europeos y que el circuito debe buscar un equilibrio entre tradición y modernidad.

Su postura refleja el dilema: mantener la tierra batida para conservar la identidad de la gira o abrazar una superficie dura que podría facilitar la llegada de más estrellas en un contexto global cada vez más competitivo.

Tomás Etcheverry

Tomás Etcheverry, representante de la nueva generación argentina, enfatizó la necesidad de conservar la esencia de la gira y abrió la puerta a cambios meditados si ello garantiza la presencia de los máximos contendientes.

Dijo que es imprescindible analizar a fondo los beneficios y perjuicios de un posible cambio de pavimento y subrayó la importancia de definir la configuración para 2028 con la debida planificación.

Otros jugadores, como Joao Fonseca, valoraron la posibilidad de que la superficie pueda variar en el futuro para atraer a más jugadores a Brasil y enriquecer el espectáculo, mientras que Sebastián #Báez defendió con vehemencia la tierra batida y recordó que la esencia de la gira sudamericana ha estado ligada históricamente a esa superficie.

Cerúndolo, por su parte, mostró una visión ambivalente: el público podría sentirse atraído por más estrellas con un cambio, pero la propia experiencia de los jugadores aprecia la continuidad de la tierra batida.

Jaime Faría, en la misma línea, sostuvo que mover la gira a una superficie dura podría desdibujar la mística regional y que la defensa de la tierra batida es fundamental para el propio tejido de cada país.

A nivel institucional, la ATP, liderada por Andrea Gaudenzi, continúa analizando el calendario y, según cálculos internos, se espera que la configuración oficial se anuncie a mediados de este mismo año para las próximas dos temporadas.

En ese proceso, la idea es buscar soluciones que permitan conservar la competitividad y la identidad regional sin perder la viabilidad económica de los torneos, que, si bien no son europeos, han mostrado su importancia para la promoción del #tenis en Sudamérica y para el desarrollo de nuevos talentos.

Históricamente, torneos como el Argentina Open han dejado una huella imborrable en la memoria del tenis de la región. La historia de la ciudad de Buenos Aires, el Lawn Tennis Club y la afición de décadas atrás se entrelazan con logros de leyendas como Guillermo Vilas, que ganó el evento en múltiples ocasiones.

Esta tradición, junto con infraestructuras como el Lawn Tennis de Buenos Aires, ha sido un pilar para que Sudamérica albergue un ciclo competitivo y atractivo para los aficionados.

El debate actual no es trivial: su resolución definirá si la región conserva su protagonismo en un calendario cada vez más concentrado, o si se asiste a un proceso de reconfiguración que podría favorecer a determinados mercados a corto plazo, con efectos a medio y largo plazo para el tenis latinoamericano.

Compartir: