La Junta eleva la alerta por fenómenos meteorológicos adversos en todas las provincias de Castilla y León

Protección Civil amplía la alerta por nevadas, lluvias y vientos en Castilla y León desde las 10:00 de hoy, 26 de enero, con duración a determinar según evolución.

La Junta de #Castilla y León ha anunciado la ampliación de la alerta vigente por fenómenos meteorológicos adversos a todas las provincias de la Comunidad, debido a la previsión de lluvias, vientos fuertes y nevadas.

A partir de las 10:00 horas de hoy, lunes 26 de enero, la alerta se mantiene con carácter provisional y su finalización dependerá de la evolución de las condiciones meteorológicas.

La previsión indica un carrusel de borrascas que afectará a la totalidad de la región a lo largo de la semana. En concreto, se esperan precipitaciones intensas con acumulaciones significativas, que podrían acercarse a umbrales elevados en áreas como la comarca de Sanabria (Zamora) y el sur de las provincias de Ávila y Salamanca.

La persistencia de estas lluvias podría mantener la situación inestable durante varios días, con la madrugada del martes al miércoles señalada como el punto en el que se registrarían los mayores acumulados.

En cuanto al viento, las rachas podrían superar, en zonas del oeste, los 90 kilómetros por hora, lo que elevaría el riesgo de desplomes de ramas, caídas de objetos y dificultades en la circulación.

A pesar de ello, no se descarta que durante la jornada del miércoles la cota de nieve baje lo suficiente como para que se produzcan #nevadas en cotas relativamente bajas, incluso en zonas de llanura.

Ello podría complicar la movilidad y requerir medidas de precaución adicionales para conductores y peatones.

La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio subraya la necesidad de adoptar medidas de autoprotección para minimizar los efectos de estas condiciones meteorológicas adversas.

Entre las recomendaciones se sitúan: revisar periódicamente tejados y bajantes para evitar atascos en sumideros y alcantarillas; cerciorarse de que no existe riesgo de riadas en cauces secos; alejarse de riberas, puentes y cauces de ríos; verificar anclajes de elementos exteriores como antenas o carteles; mantener a mano un extremo de abrigo, guantes y calzado tibio; evitar permanecer junto a ventanas con cristales ante la posible rotura por el viento; si se viaja, reducir la velocidad y mantener una conducción suave, sin frenazos bruscos; no quedarse en el interior del coche si hay posibilidad de refugio seguro; llevar ropa de abrigo adicional, linterna, radio, cadenas, manta y agua o alimentos básicos; revisar frenos, neumáticos y sistema de alumbrado antes de salir y, si es necesario, colocar las cadenas ante presencia de hielo; en caso de nevada o hielo, priorizar la seguridad y permitir que el vehículo progrese con su propia inercia cuando sea posible.

Meteorología o #Protección Civil para conocer el estado de carreteras y condiciones climáticas en tiempo real

Además de las recomendaciones prácticas, las autoridades insisten en informarse a través de fuentes oficiales de Tráfico, Meteorología o Protección Civil para conocer el estado de carreteras y condiciones climáticas en tiempo real.

En caso de necesidad, se recomienda contactar con los servicios de emergencia sin demora.

Históricamente, Castilla y León ha vivido inviernos con nevadas intensas que, en ocasiones, han obligado a activar planes de protección civil y a coordinar la respuesta de servicios municipales y provinciales.

Aunque cada episodio meteorológico tiene su propio perfil, la experiencia acumulada ha permitido reforzar protocolos de actuación y mejorar la comunicación con la ciudadanía.

En el marco de esta alerta ampliada, se espera que las Administraciones regionales intensifiquen las labores de seguimiento de la evolución meteorológica y mantengan informados a los ciudadanos sobre cambios de fase y recomendaciones actualizadas.

Supuestamente, la previsión climática para las próximas 48 a 72 horas mantiene el escenario de inestabilidad en toda la región, con la posibilidad de que se produzcan cambios en función de la trayectoria de las borrascas.

Presuntamente, las autoridades podrían ajustar el alcance de la alerta, ampliar o reducir áreas afectadas y modificar los horarios de aplicación conforme evolucione la situación.

En cualquier caso, se reforzarán los servicios de alerta y protección civil para responder a eventuales incidentes y garantizar la seguridad de la población.

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