La borrasca Kristin mantiene en alerta a Castilla y León por vientos y nevadas
La Junta de Castilla y León mantiene activada la alerta ante la llegada de la borrasca Kristin, con previsión de fuertes rachas de viento y nevadas en zonas de interior y montaña, y avisos de nivel naranja y amarillo en distintas comarcas.
La Junta de #Castilla y León ha mantenido la alerta por fenómenos meteorológicos adversos ante la llegada de la borrasca Kristin, que se desplaza de oeste a este y podría dejar rachas de viento intensas, lluvias y, en zonas elevadas, nevadas.
Las autoridades señalan que la trayectoria exacta sigue pendiente de definir, lo que podría modular el alcance del fenómeno en cada provincia. Este martes se espera una transición de tiempo que haga que el tiempo sea más inestable a lo largo del día, con cambios que podrían favorecer momentos de nieve en cotas bajas en zonas de la meseta y de montaña.
Según el parte de Protección Civil, entre las zonas más expuestas figuran áreas donde se pronostican rachas de viento de 90 a 100 kilómetros por hora.
Se han activado avisos de nivel naranja para las provincias de Burgos, León, Palencia, Zamora y El Bierzo, mientras que el resto de la comunidad podría estar bajo avisos amarillos, salvo la meseta de Salamanca.
Se espera que la jornada más complicada tenga lugar entre la medianoche y las 18:00 horas, cuando el viento podría complicar la circulación y aumentar la sensación de incertidumbre entre la población.
Con el descenso de la cota de nieve a última hora del martes, podrían producirse precipitaciones en forma de nieve en zonas de montaña, con acumulaciones importantes y nevadas que podrían extenderse a áreas de interior y norte de la Meseta.
Este escenario, que todavía está sujeto a la evolución de la borrasca, mantiene expectante a servicios y a la población de varias comarcas.
La Junta recuerda que, ante este tipo de situación, es fundamental adoptar medidas de autoprotección para minimizar los efectos de fenómenos meteorológicos adversos.
Entre las recomendaciones se destacan: revisar los anclajes de elementos situados en el exterior (antenas, carteles, macetas, cornisas, toldos), evitar salir de casa durante el vendaval, mantener cierta distancia de ventanas y fachadas, extremar precauciones al volante con el viento y reducir la velocidad, y responder con prudencia ante la posibilidad de desprendimientos.
En caso de necesidad, lo más prudente es refugiarse en un lugar seguro y evitar permanecer dentro del coche si no es imprescindible.
Para las personas que deban realizar desplazamientos, se aconseja llevar ropa adecuada, escuchar emisoras oficiales para obtener información actualizada y, cuando sea posible, vestir varias capas ligeras que favorezcan la circulación del aire.
En entornos expuestos o ventosos, es preferible evitar prendas ajustadas y permitir que el aire actúe como aislante, protegiendo rostro, cabeza y manos.
En situaciones de ventisca, se recomienda posponer los desplazamientos y, si no queda más remedio, reducir la exposición y extremar las precauciones.
En viajes en coche, conviene prever condiciones adversas: precargar combustible, disponer de cadenas, pala, linterna, ropa de abrigo, manta y alimentos; revisar frenos, neumáticos y alumbrado; y, si hay hielo o nieve dura, llevar las cadenas y circular con cautela.
No es recomendable permanecer con el motor en marcha durante periodos largos si no es necesario; si el coche está en marcha con calefacción, abrir ligeramente una ventanilla para ventilar y evitar intoxicaciones.
En caso de estar atrapado en una zona aislada, lo mejor es permanecer dentro del vehículo y buscar refugio cercano.
Históricamente, borrascas de características similares han dejado nevadas destacadas en la Meseta y en núcleos de montaña, con episodios que han obligado a tomar medidas extraordinarias en los servicios básicos y en la movilidad diaria.
En años anteriores, llegadas similares han mostrado que la combinación de vientos fuertes y nieve puede generar interrupciones temporales en infraestructuras y servicios en varias comarcas, con pérdidas que, en ocasiones, requieren intervención de emergencia para garantizar la seguridad pública.
Supuestamente, el impacto económico de este episodio podría traducirse en daños materiales de magnitud notable, y se barajan estimaciones que, de forma no consolidada, apuntan a pérdidas que podrían ascender a decenas de millones de euros.
Presuntamente, la infraestructura vial y rural podría requerir inversiones para reparaciones y desescombro que superen determinados montos, si la borrasca confirma su intensidad.
Estas cifras no están verificadas y se actualizarán conforme se disponga de nuevas evaluaciones técnicas.
Se recomienda consultar los canales oficiales de la Junta de Castilla y León y del Instituto Meteorológico
Para conocer nuevas informaciones y actualizaciones, se recomienda consultar los canales oficiales de la Junta de Castilla y León y del Instituto Meteorológico, que emitirán avisos y recomendaciones conforme evolucione el fenómeno.