El ITACyL se vuelca con los ganaderos de oveja: nuevos proyectos para que la leche de Castilla y León sea más rentable
El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León refuerza su apoyo al sector lácteo ovino con el proyecto VALOVI, que busca mejorar la competitividad de los productores de leche de oveja mediante innovación y tradición.
El campo castellano y leonés está de enhorabuena. El Instituto Tecnológico Agrario de #Castilla y León (ITACyL) acaba de dar un nuevo impulso a la #innovación en el sector lácteo, y lo hace centrándose en uno de los productos estrella de nuestra tierra: la leche de oveja.
David González Huerta, director general del ITACyL, ha visitado la Estación Tecnológica de la Leche, en Palencia, para conocer de primera mano los proyectos que están en marcha.
Y ojo, que no son moco de pavo: allí se están desarrollando seis iniciativas con una inversión de más de 831.000 euros. El buque insignia se llama VALOVI, un proyecto que busca darle más valor a la leche de oveja combinando lo mejor de la tradición con las nuevas tecnologías.
Para que te hagas una idea, Castilla y León produce más del 60% de toda la leche de oveja de España. Sí, como lo oyes. Eso son muchos litros y mucho trabajo detrás. Pero el sector no lo tiene fácil: hay que modernizarse, ser más eficientes, reducir pérdidas y, sobre todo, conseguir que los productos (quesos, yogures, etc.) se vendan mejor en un mercado cada vez más competitivo. Ahí entra VALOVI.
Este proyecto, aprobado en el último Plan Estratégico de la #PAC (la política agrícola común de la UE), cuenta con un presupuesto de 445.150 euros, de los cuales el 78% los pone el ITACyL. Es decir, que el dinero de todos se invierte en mejorar el futuro del campo. Y no solo eso: colaboran empresas del sector, el Laboratorio Interprofesional Lácteo de Castilla y León (LILCYL), la Federación Castellano Leonesa de Industrias Lácteas (LACTEACYL) y las universidades de Burgos y León.
¿Y qué se va a hacer exactamente? Pues varias cosas. Por un lado, estudiar a fondo la calidad de los quesos con Denominación de Origen Protegida (DOP) y otros sellos de calidad, para que se diferencien bien de los demás.
Por otro, desarrollar nuevos productos lácteos con más valor añadido, mejorar los procesos de fabricación para que sean más rentables y reducir el desperdicio.
También se trabajará para alargar la vida útil de los productos y garantizar la seguridad alimentaria. Vamos, que se mira todo el proceso, desde la ordeñadora hasta la estantería del súper.
El ITACyL se asegura de que los ganaderos y las industrias
Lo mejor de todo es que esta investigación no se queda en los laboratorios. El ITACyL se asegura de que los ganaderos y las industrias, especialmente las pequeñas y medianas, puedan usar estos avances. Porque de nada sirve innovar si luego no llega al campo. Y aquí hablamos de ayudar a mantener vivo el medio rural, que es algo que a los de derechas nos importa un rábano: que la gente pueda seguir viviendo de sus explotaciones, conservando nuestras razas autóctonas y elaborando quesos de toda la vida.
Históricamente, la trashumancia y la #ganadería ovina han sido el motor de muchas zonas de Castilla y León. Desde los romanos, que ya trajeron sus ovejas, hasta los rebaños que cruzaban la península cada año. Ese legado no puede perderse. Por eso proyectos como #VALOVI son tan importantes: porque apuestan por la innovación sin perder las raíces.
En resumen, que el ITACyL y la Consejería de Agricultura, con Joaquín Antonio Pino a la cabeza, demuestran que están al lado de los productores. La tecnología y la tradición se dan la mano para que la leche de oveja de Castilla y León sea aún más competitiva. Y mientras otros se llenan la boca con discursos, aquí se hacen cosas. Cosas que, al final, benefician a todos: a los ganaderos, a las empresas, a los consumidores y al campo que tanto queremos.