La Junta aprueba 20 millones del Fondo de Cohesión Territorial 2026 para fortalecer servicios públicos en el medio rural

La Junta aprueba 20 millones del Fondo de Cohesión Territorial 2026 para fortalecer servicios públicos en el medio rural

La Consejería de la Presidencia reparte 20 millones entre 2.232 municipios de Castilla y León para mejorar infraestructuras y servicios básicos en el mundo rural, con una movilización total de 33,2 millones gracias a la cofinanciación de diputaciones y ayuntamientos.

La Junta de #Castilla y León ha dado a conocer cómo se distribuirá el #Fondo de Cohesión Territorial 2026, una partida de 20 millones de euros pensada para reforzar los servicios públicos en los pueblos de la comunidad.

Esta medida llega en un momento en el que el mundo rural continúa enfrentando el reto de la #despoblación y de la falta de recursos para servicios básicos, como agua, calles o iluminación.

El anuncio lo hizo el consejero de la Presidencia, y tuvo lugar en La Hiniesta, en Zamora, en un acto junto al alcalde del municipio y al presidente de la Diputación.

Se presentó la orden de resolución que regula el reparto para 2026 y se explicó que el fondo está dirigido a todos los municipios de menos de 20.000 habitantes, con el objetivo de avanzar hacia una mayor igualdad entre provincias y entre pueblos.

En total, 2.232 municipios se verán beneficiados, lo que representa el 99,3% del conjunto de ayuntamientos de la comunidad, y la inversión total puede mover más de 1,13 millones de personas.

Las ayudas se destinan a inversiones en #infraestructuras y equipamientos municipales de carácter general, como arreglo de calles, mejora del abastecimiento de agua, renovación de edificios públicos o instalación de alumbrado eficiente, entre otras actuaciones.

La dotación de 20 millones para 2026 se mantiene y, gracias a la cofinanciación de diputaciones y ayuntamientos, se puede movilizar un total estimado de 33,2 millones de euros.

El desglose por tamaños de municipio es el siguiente: 2.008 localidades con menos de 1.000 habitantes recibirán cerca de 9,8 millones de euros, financiándose con un 50% de la Junta, un 25% de las diputaciones y un 25% de los ayuntamientos.

Por su parte, 224 municipios de entre 1.000 y 20.000 habitantes contarán con algo más de 10,2 millones, con una aportación mayoritaria de la Junta (75%) y un 25% de los propios ayuntamientos.

El reparto incorpora criterios de corrección vinculados al desempleo y a la despoblación

El reparto incorpora criterios de corrección vinculados al desempleo y a la despoblación, de modo que el 40% de los recursos se dirige a provincias con mayores dificultades demográficas y económicas.

En 2026, las provincias que se benefician en mayor medida son Soria (con un incremento del 102% respecto a la financiación ordinaria), Zamora (+33%), Ávila (+12%) y Palencia (+19%).

Una novedad de este año es la simplificación administrativa: se avanza hacia el silencio positivo en la validación de inversiones municipales y se facilitan los procesos de justificación mediante mecanismos de redistribución automática, lo que permite a las entidades locales utilizar el remanente para otras inversiones también financiadas por el Fondo y disponer, en la práctica, del 100% de los fondos asignados.

A nivel local, Zamora acumula inversiones autonómicas por casi 10 millones de euros entre 2022 y 2025 y contará en 2026 con una asignación de casi 2,5 millones.

Como ejemplo de municipio beneficiario, La Hiniesta recibió entre 2022 y 2025 más de 28.000 euros del fondo, lo que, sumado a la aportación de la Diputación y del propio ayuntamiento, permitió movilizar inversiones superiores a 57.000 euros para mejorar el estado de las calles. De cara a 2026, a La Hiniesta le corresponden casi 7.000 euros de la Junta, más la aportación provincial y municipal.

El consejero ha subrayado que este Fondo de Cohesión Territorial consolida la apuesta de la Junta por un modelo de financiación local basado en la equidad, la solidaridad territorial y la colaboración entre administraciones.

Su objetivo es, en definitiva, mejorar la calidad de vida de los vecinos del medio rural, facilitar la creación de empleo y evitar que los pueblos desaparezcan por la falta de servicios básicos.

El Fondo mantiene la idea de que invertir en infraestructuras y equipamientos no es gasto, sino una inversión para fijar población y favorecer un desarrollo más equilibrado entre ciudades y pueblos.

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