Zaragoza presenta un presupuesto 2026 con ahorro récord en intereses de la deuda y un impulso claro a la inversión
El Ayuntamiento de Zaragoza acelera la reducción de costes financieros en 2026, con un presupuesto de Hacienda y Fondos Europeos que supera los 102 millones de euros y mantiene la inversión en un nivel estratégico sin subir impuestos.
El Ayuntamiento de #Zaragoza ha presentado su proyecto de presupuesto para 2026, centrado en la gestión responsable de la deuda y en sostener la inversión pública.
Según indicó la consejera de Hacienda y Fondos Europeos, Blanca Solans, durante la comisión plenaria en la que también participó la concejal delegada de Contratación y Bienes Municipales, Pilar Cortés, la ciudad logrará un ahorro de 5,3 millones de euros en intereses de la deuda para el próximo año, lo que representa una reducción de aproximadamente el 34,84% respecto a 2025 y sitúa esa partida entre las más bajas de la historia para este concepto.
Supuestamente, este descenso está vinculado a una estrategia de amortizaciones anticipadas y a la evolución favorable del Euríbor, que contribuyen a una gestión financiera más sólida.
Este descenso de los gastos financieros se enmarca en una reducción progresiva de la deuda municipal, una menor utilización de instrumentos financieros del pasado y la amortización anticipada de préstamos con cargo al superávit, según explicó la responsable de Hacienda.
De esta forma, el Ayuntamiento refuerza la solidez de sus cuentas y garantiza la sostenibilidad presupuestaria, lo que permite ampliar la inversión hasta alcanzar 128 millones de euros.
En concreto, el Área de #Hacienda y Fondos Europeos contará en 2026 con un presupuesto de 102.068.301 euros, cifra que supone un aumento del 8,9% (8,34 millones) frente a 2025.
Ingresos realistas, sin subir impuestos, muestran un marco fiscal estable para Zaragoza. El consistorio mantendrá el IBI en su mínimo legal (0,4%), congelará el ICIO y el IAE, y reducirá la plusvalía municipal en herencias de segundas viviendas, garajes y trasteros.
Pese a no subir impuestos, se espera una recaudación mayor basada en la evolución positiva de la actividad económica local. Entre los cambios relevantes, la plusvalía municipal crecerá en 3,5 millones (un 12,3%) hasta situarse en 32 millones; el ICIO aumentará en 2,4 millones (un 12,9%) hasta 21 millones; y habrá 5,8 millones más en ingresos de naturaleza urbanística.
A ello se suma una mejora de alrededor del 4% en la participación de la ciudad en los ingresos del Estado, que comprende aportes como IVA, IRPF, hidrocarburos, alcohol y tabaco, además del fondo complementario de financiación.
En conjunto, la suma de ingresos para 2026 alcanzará 447,9 millones, es decir, 15,4 millones más que en 2025.
En materia de suelo y operaciones urbanísticas, la previsión de venta de suelo se eleva a 32,1 millones de euros, procedentes de operaciones tanto de vivienda protegida y libre como de carácter industrial.
Por otro lado, las aportaciones del Gobierno de Aragón también muestran dinamismo: 1 millón adicional fruto de la mejora del convenio bilateral de financiación y una subvención de 10 millones para el proyecto de recuperación del río Huerva.
La ausencia de ingresos procedentes de la Diputación Provincial de Zaragoza por la no suscripción de un convenio para barrios rurales
Es destacable, además, la ausencia de ingresos procedentes de la Diputación Provincial de Zaragoza por la no suscripción de un convenio para barrios rurales.
El presupuesto también contempla un impulso decidido a proyectos estratégicos. Se incrementa el gasto en activos financieros para apoyo a grandes iniciativas de ciudad, destacando la dotación de 16 millones de euros para un préstamo participativo a la sociedad La Nueva Romareda, destinado a financiar la construcción del nuevo estadio, junto a una ampliación de capital extraordinaria de 8 millones de euros, conforme al último pacto de socios.
Estas actuaciones se enmarcan en una estrategia de apoyo financiero ordenado y transparente a las sociedades municipales y a los grandes proyectos de desarrollo urbano.
Modernización y previsión ante riesgos forman parte de la planificación. El presupuesto del área incluye un aumento de 1 millón de euros en el Fondo de Contingencia para reforzar la capacidad de respuesta ante situaciones imprevistas, y 2,07 millones de euros en 2026 para la implantación del nuevo sistema económico-financiero municipal, clave para modernizar la gestión, mejorar el control presupuestario y optimizar los procesos contables.
La consejera Blanca Solans subrayó que el presupuesto de 2026 es una pieza fundamental para asegurar la estabilidad financiera, reducir el coste de la deuda, fortalecer la inversión estratégica y dotar al Ayuntamiento de herramientas modernas y eficaces para afrontar los retos económicos de la ciudad.
En ese sentido, la estrategia presupuestaria pretende no solo sostener la actividad, sino también abrir la puerta a inversiones futuras y a una gestión más eficiente de los recursos públicos.
Supuestamente, estos movimientos podrían facilitar la ejecución de nuevas infraestructuras y proyectos de interés general en los próximos años, siempre bajo el marco de una contención del gasto y de una planificación fiscal prudente.
Si bien la proyección es optimista, la ciudadanía debe estar atenta a la evolución de los indicadores macroeconómicos y a la capacidad de la ciudad para mantener la senda de ahorro y de crecimiento en un contexto económico cambiante.