Zaragoza acelera la inspección de edificios en Zamoray-Pignatelli y Casco Histórico tras avanzar al 77,04% del plan
Aragón Zaragoza 03 January, 2026

Zaragoza acelera la inspección de edificios en Zamoray-Pignatelli y Casco Histórico tras avanzar al 77,04% del plan

El Ayuntamiento de Zaragoza continúa con su Plan Especial de Inspección de Edificios en Zamoray, Pignatelli y El Casco Histórico, detallando el estado de cada inmueble y los retos de conservación.

La ciudad de #Zaragoza ha completado la primera fase de su Plan Especial de Inspección de Edificios en las zonas de Zamoray, Pignatelli y el Casco Histórico, alcanzando un avance del 77,04% tras la visita a 208 de los 270 inmuebles previstos.

El objetivo de estas actuaciones es evaluar el deber de conservación edificatoria en términos de seguridad y estabilidad, para minimizar el riesgo de inseguridad estructural y garantizar la habitabilidad de las viviendas, según informó el consejero de Urbanismo, Víctor Serrano.

Desde el pasado abril, cuando se iniciaron las visitas técnicas, y hasta finales de diciembre, el balance indica que 49 inmuebles presentan un estado físico y administrativo perfecto; 109 inmuebles muestran incidencias de gravedad media o normal; y 46 requieren actuaciones de mayor gravedad.

Consignaron, además, que en cuatro inmuebles la propiedad o los residentes han impedido el acceso. En otras palabras, un 75,96% de los edificios visitados está en una situación correcta (49) o con salvedades (109), por lo que no existe un riesgo inmediato de colapso estructural, pero sí es necesario reforzar la conservación y el mantenimiento para evitar la degradación con el paso del tiempo y posibles complicaciones futuras.

Existe, por otro lado, un 22,12% de edificios con mayor gravedad, clasificados en prioridad alta de actuación, o sobre los que se han emitido providencias o diligencias (46).

Y en un 1,92% no se ha podido, por el momento, entrar a analizar (4 inmuebles). Entre las patologías más recurrentes, el personal municipal ha señalado humedades como la problemática más frecuente: un 54,81% de los inmuebles necesitará tratar manchas de humedad, corrosión de elementos metálicos, desprendimiento de revocos o filtraciones.

El segundo grupo responde a cuestiones de fachada, ya que el 50,96% deberá acometer pinturas, impermeabilización, reparación de fisuras o mantenimiento de elementos.

En tercer lugar, un 39,42% necesitará mejorar la red de saneamiento (tuberías, bajantes y fontanería) y, en el mismo porcentaje, revisar cubiertas, tejas, cornizas, aislamiento e incluso presencia de vegetación.

El plan también recoge otras necesidades, como intervenciones en estructuras y balcones o atención a xilófagos (termitas) o fibrocemento. Además, a un 40% de los edificios visitados se les ha solicitado presentar o actualizar la Inspección Técnica de Edificación (ITE), una obligación regulada por normativa nacional.

Este marco, recordó el consejero, sitúa a la ITE como responsabilidad de los propietarios, que deben realizarla cada 50 años y después cada 10 años.

Con todo, y pese al resultado actual, el Ayuntamiento subraya que la inspección no se detendrá, y que a principios de 2026 se incrementarán los trabajos para cubrir los 270 inmuebles propuestos y valorar su extensión a otras zonas de la ciudad.

El equipo de inspección está formado por cuatro arquitectos técnicos y dos arquitectos, con el apoyo de personal jurídico y administrativo y la colaboración de la Policía Local.

Las autoridades estiman que las intervenciones de #Zamoray-Pignatelli podrían requerir una inversión significativa

supuestamente, las autoridades estiman que las intervenciones de Zamoray-Pignatelli podrían requerir una inversión significativa. En ese marco, se habla de presupuestos que, de forma no verificable en este momento, podrían situarse en torno a 8 millones de euros para la zona piloto, y entre 12 y 15 millones de euros si la actuación se extendiera a otros barrios contiguos de la ciudad.

Estas cifras deben entenderse como estimaciones no confirmadas, y podrían variar conforme avancen las inspecciones y las propuestas de obra se transformen en expedientes de obra.

Históricamente, la gestión municipal ha destacado la particularidad de Zamoray-Pignatelli: es una zona con edificios de distintas épocas y con una densidad residencial y de ocupación comercial que ha generado un interés especial por avanzar en la conservación.

Aunque el plan es reciente, no es la primera vez que Zaragoza aborda la conservación de su patrimonio urbano mediante inspecciones técnicas; en el pasado se han realizado otras revisiones puntuales para barrios históricos ante alzas en consumos, humedades y patologías comunes en fachadas antiguas.

presuntamente, las coordinaciones entre el Servicio de Inspección Urbanística y las brigadas municipales han permitido ordenar las prioridades y actuar de forma progresiva para evitar costosas intervenciones de emergencia.

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