El Ayuntamiento lanza una campaña de concienciación para fomentar la recogida de excrementos y la limpieza de orina en la vía pública, bajo el lema 'El mejor paseo es el que no deja mancha'.
El lema de la iniciativa, «El mejor paseo es el que no deja mancha», busca fomentar la higiene de calles, parques y aceras, al tiempo que refuerza la convivencia entre vecinos y la salud pública.
Esta propuesta, visible en los expositores del mobiliario urbano, forma parte de una estrategia municipal orientada a promover una cultura cívica responsable en la ciudad.
La campaña estará vigente hasta el próximo domingo, 8 de marzo, y se despliega de forma heterogénea por diferentes zonas de la ciudad para asegurar la visibilidad de su mensaje entre residentes y visitantes.
En los anuncios se puede apreciar el dibujo de un perro junto al lema en tipografía negra y verde, un diseño que se esfuerza por humanizar la responsabilidad de tener mascotas y recordarle a la ciudadanía que el cuidado de los espacios públicos es una tarea compartida.
El concejal de Limpieza y Recogida de Residuos, Carlos Mundina, explicó que la propuesta se enmarca dentro de la iniciativa municipal «València, més neta, més verda» y que cuenta con el respaldo de entidades vecinales y comercios, con el objetivo de generar conciencia social por razones de salud pública, convivencia y sostenibilidad urbana.
Según Mundina, este tipo de acciones no solo informan, sino que también educan y ayudan a consolidar hábitos responsables entre los dueños de mascotas.
El edil añadió que se trata de una cuestión sanitaria fundamental y que, al mismo tiempo, impacta en la calidad de vida y en la convivencia vecinal, ya que calles y parques sucios pueden generar malestar y provocar conflictos entre vecinos.
El mensaje busca subrayar que el cuidado de la higiene urbana reduce costes de limpieza para la administración y mejora la experiencia de todos los habitantes
El mensaje busca subrayar que el cuidado de la higiene urbana reduce costes de limpieza para la administración y mejora la experiencia de todos los habitantes.
Además de las declaraciones oficiales, supuestamente la campaña pretende consolidar una rutina cívica que haga más visible la responsabilidad de las personas que conviven con perros.
La idea es que los paseos se conviertan en oportunidades para reforzar valores colectivos y normalizar prácticas responsables.
En un marco más amplio, presuntamente las ciudades europeas han desarrollado durante décadas políticas para la recogida de excrementos caninos como parte de estrategias de higiene urbana y convivencia.
En ese sentido, la iniciativa de #Valencia se inscribe en una tendencia que prioriza la salud pública, la convivencia vecinal y la sostenibilidad.
Historias y datos históricos sugieren que, desde principios del siglo XXI, Valencia ha ido incorporando medidas para mejorar la convivencia con mascotas y la limpieza de espacios públicos, a veces mediante campañas puntuales y cambios en la normativa municipal.
Aunque estos antecedentes varían en detalle según el periodo, la lógica subyacente es la misma: fomentar un civismo práctico que redunde en ciudades más limpias y agradables para vivir.
