El Ayuntamiento de València impulsa una nueva Ordenanza de Convivencia y Civismo para sancionar empadronamientos irregulares tras detectar 15 casos remitidos a Fiscalía, con el objetivo de que el padrón refleje la realidad y permita una mejor gestión de servicios.
València refuerza el control del #padrón municipal con una nueva #Ordenanza de Convivencia y Civismo ante el aumento de empadronamientos irregulares. En los últimos meses el Ayuntamiento ha detectado y remitido a Fiscalía 15 casos relacionados con presuntos #fraudes en el padrón, entre ellos certificados de empadronamiento falsos y contratos simulados.
La iniciativa está en fase de redacción y la Concejalía de Seguridad prevé incorporar un articulado que contemple sanciones para las personas que faciliten o promuevan inscripciones en viviendas donde no residen de verdad los empadronados.
Concejal de Transparencia, Información y Defensa de la Ciudadanía, Juan Carlos Caballero, apunta que se trata de dotar al consistorio de una herramienta normativa eficaz para actuar frente a estas conductas.
Señala que la normativa vigente obliga a empadronarse en el municipio y en el domicilio habitual y recuerda que el padrón es un instrumento clave para conocer la realidad demográfica de la ciudad y para planificar servicios como educación, sanidad, transporte y ayudas municipales.
La medida pretende además fomentar la corresponsabilidad ciudadana y concienciar sobre las consecuencias legales y de #convivencia que derivan de estas prácticas fraudulentas.
El Ayuntamiento recuerda que la finalidad es evitar que fraudes distorsionen la realidad censal, dificulten la #gestión municipal y afecten al resto de vecinos.
Esta iniciativa no es exclusiva de Valencia
Esta iniciativa no es exclusiva de Valencia. Otras ciudades españolas ya cuentan con mecanismos para frenar empadronamientos irregulares, como Lorca en la Región de Murcia y Tres Cantos en la Comunidad de Madrid.
En Valencia, la redacción del articulado se enmarca dentro de una batería de normas para mejorar la convivencia en distintos ámbitos de la vida urbana.
Desde el consistorio señalan que el padrón debe reflejar con fidelidad quién vive realmente en cada vivienda para asegurar la distribución de recursos y la planificación de servicios.
En ese sentido, la #ciudadanía debe entender que empadronarse es un trámite de responsabilidad individual que impacta a barrios enteros y a la ciudad en general.
Además, el Ayuntamiento subraya que las infracciones en el padrón pueden acarrear sanciones administrativas y abrir expedientes que afecten a los solicitantes y a los titulares de las viviendas.
Históricamente, el padrón ha sido una herramienta básica para la gestión local desde hace décadas. Su correcto mantenimiento permite, entre otras cosas, dimensionar escuelas, centros de salud y servicios de emergencia, así como detectar movimientos poblacionales relevantes.
En Valencia, la localización de barrios como el Carmen o el Turia ha cambiado con el tiempo, y un padrón fiable es clave para adaptar infraestructuras y equipamientos a la realidad de cada periodo.
Con esta nueva norma, la ciudad busca reforzar la confianza de la gente en las instituciones y garantizar que los recursos municipales lleguen a quienes realmente los necesitan.
