València celebra 30 años del programa Vacances en pau y fortalece la red de acogida

València conmemora tres décadas del programa Vacances en pau, que facilita la acogida temporal de menores saharauis, y renueva el apoyo económico para las familias anfitrionas en colaboración con la asociación Al-Adala.

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Nacido en 1996, este proyecto recibe el apoyo del Ayuntamiento y se gestiona en colaboración con la asociación Al-Adala, con la finalidad de proporcionar a los niños un periodo de descanso y de atención que muchas veces no encuentran en su lugar de origen.

En verano, varias familias de València abren las puertas de sus hogares para acoger a los menores, mientras que otras reciben apoyo en alimentación y cuidados para las familias que no pueden viajar.

Según la concejala de Servicios Sociales, Marta Torrado, este programa representa un ejemplo claro de cómo la acción municipal complementa la #solidaridad de las familias a nivel nacional, y como tal se erige en un ejercicio de responsabilidad social y de compromiso con causas humanitarias.

Torrado subraya que la experiencia de los pequeños es también una oportunidad para visibilizar ante la ciudadanía la situación en los campamentos #saharauis y para reforzar las conexiones entre la ciudad y el pueblo saharaui.

La colaboración con #Al-Adala es uno de los pilares del proyecto. Su presidenta, Sarai Vicente, ha destacado en la presentación de la edición actual la importancia de las aportaciones municipales y ha recordado que el campamento de refugiados de #Tinduf es un escenario de vulnerabilidad prolongada.

Por su parte, Mani Yakub, delegado de la Delegación Saharaui en la Comunitat Valenciana, ha señalado que los menores, aunque ajenos a las dinámicas políticas, experimentan el impacto del conflicto y la necesidad de visibilizar la realidad saharaui para lograr apoyo internacional y local.

El Área de Bienestar Social destina al programa una subvención nominativa anual de 15

En el marco del acuerdo, el Área de Bienestar Social destina al programa una subvención nominativa anual de 15.000 euros por un plazo de dos años, con posibilidad de prorroga por otros dos, lo que refuerza el compromiso de la administración con la cooperación internacional y la inclusión social de colectivos vulnerables.

Este respaldo económico se suma a la gestión logística y al acompañamiento institucional que facilita la coordinación con Al-Adala y con la Delegación Saharaui en la Comunitat Valenciana.

Durante la presentación también participaron la presidenta de Al-Adala, la delegada de la Delegación Saharaui en la Comunitat Valenciana y miembros de una familia anfitriona que ha participado en varias ediciones.

La presidenta de la entidad agradeció la sostenibilidad del programa y recordó que el trabajo conjunto entre administraciones, asociaciones y familias es la clave para mantener viva una experiencia que, según se enfatizó, fortalece el tejido solidario de la ciudad.

El delegado saharaui añadió que, a pesar de los retos, la acogida ofrece a los menores una experiencia de inserción social y aprendizaje que puede traducirse en beneficios educativos y culturales para la comunidad anfitriona.

Supuestamente, a lo largo de estas tres décadas el programa ha contado con un tejido constante de familias que han ofrecido su tiempo y recursos para recibir a los niños cada verano, fortaleciendo vínculos entre #Valencia y el mundo saharaui.

Presuntamente, estas experiencias también han propiciado que algunos jóvenes demuestren un interés creciente por actividades culturales y deportivas locales, reforzando así los lazos entre la ciudad y las familias acogedoras.

En todo caso, el objetivo central permanece: brindar atención, dignidad y visibilidad a una causa humanitaria, al tiempo que se fomenta la cohesión comunitaria y la responsabilidad cívica entre los vecinos de València.