València se adhiere al protocolo de la FEMP para crear la figura del agente tutor, policías locales especializados en proteger a menores en centros educativos y entornos sociales, con coordinación con docentes y servicios sociales.
Esta medida busca reforzar la seguridad en las escuelas, pero también garantizar una presencia constante que permita detectar y abordar problemáticas en fases tempranas, cuando la intervención puede evitar consecuencias peores.
La adhesión fue anunciada tras la aprobación de la Junta de Gobierno Local del protocolo que delimita el marco de cooperación entre las administraciones y define las bases para la actuación de estos agentes.
El texto especifica que el #agente tutor debe trabajar de forma coordinada con docentes, servicios sociales y familias para crear una red de protección integral alrededor de los menores.
Según el portavoz del gobierno, Juan Carlos Caballero, la idea es que cada centro educativo cuente con un agente al que los alumnos y el personal docente ya conozcan y al que puedan acudir de forma rápida ante cualquier duda o alerta.
La presencia de este profesional en horarios escolares y también en el entorno próximo a los centros busca reducir las situaciones de riesgo y facilitar la intervención antes de que se agraven.
Un agente tutor, descrito en el protocolo, es un policía local con formación específica para la protección de menores, y sus funciones abarcan la vigilancia del absentismo, la prevención de delitos, la mediación en conflictos, el control del consumo de sustancias, la prevención del acoso escolar y la colaboración en campañas preventivas.
Este perfil profesional implica una disponibilidad para atender incidentes dentro y fuera del recinto educativo, así como la capacidad de orientar a familias hacia recursos municipales.
El convenio, señalan desde el consistorio, reforzará la labor de proximidad policial, fortaleciendo la presencia de profesionales en centros educativos y facilitando una respuesta coordinada ante situaciones que excedan el ámbito familiar o escolar.
Se prevé un esquema de actuación escalonado y una coordinación con otros servicios para garantizar que las medidas se adapten a las particularidades de cada colegio y barrio.
Se prevé que el programa se amplíe a más centros y que se integre con iniciativas de #educación en valores y convivencia cívica
Para ilustrar el alcance de estas iniciativas, el programa Ayudar a Prevenir formó el curso pasado a unos 70.000 alumnos, abordando materias como ciberseguridad, acoso y convivencia, pirotecnia, uso responsable de redes sociales, emergencias y seguridad vial. Además, se prevé que el programa se amplíe a más centros y que se integre con iniciativas de educación en valores y convivencia cívica.
La adhesión al #Protocolo no conlleva de inmediato compromisos económicos y se alinea con las competencias municipales en seguridad, convivencia y protección de la infancia, destacando la voluntad de la ciudad de trabajar de manera coordinada con otras administraciones.
Este enfoque se fundamenta en la idea de que la seguridad de la infancia exige esfuerzos institucionales continuos y un marco de actuación claro.
En cuanto a la operativa, el texto de referencia prevé que el personal escolar cuente con un punto de contacto estable, que la labor se desarrolle en red con servicios sociales municipales y que la transparencia acompañe cada acción mediante registros y memorias públicas.
También se contempla la formación continua del personal docente para adaptar las aulas a las dinámicas de seguridad y convivencia.
El sistema de evaluación incluye indicadores de gestión, encuestas a la comunidad educativa y memorias anuales, con el objetivo de asegurar la calidad, la transparencia y la mejora continua del servicio.
Este mecanismo permite ajustar estrategias y recursos a las necesidades reales de cada centro y de sus alrededores.
En resumen, València refuerza su capacidad de respuesta ante riesgos para menores gracias a esta adhesión y a la creación de una figura cuyo trabajo de proximidad puede convertirse en un referente de seguridad y convivencia en las aulas y en la calle.
