El Ayuntamiento de València ha concedido la gestión de 20 plazas en centros de día privados para mayores dependientes por un periodo de cuatro años, distribuidas en dos lotes, con la sorpresa de que el lote más amplio no logró ofertas. Repasamos qué cambia para las personas mayores y sus familias.
El Ayuntamiento de València ha aprobado este viernes la adjudicación de la gestión de 20 plazas en #centros de día privados para personas mayores en situación de dependencia o con necesidades sociosanitarias, por un periodo de cuatro años.
La Junta de Gobierno Local ha decidido que la empresa La Saleta Care, S.L. se encargue de estas plazas en dos lotes distintos.
El lote 1, que cubre Ciutat Vella, La Saïdia, Salvador Allende y Benimaclet, quedó desierto al no presentarse ofertas. Esto no ha impedido que el Gobierno municipal avance con la adjudicación de las plazas correspondientes a las otras dos zonas. Así, se ha asignado el servicio para l’Olivereta, Patraix, Campanar y Sant Marcel·lí, y para Quatre Carreres, Trafalgar, Malva-rosa, el Cabanyal y Natzaret.
En total, el gasto asociado a estos dos lotes asciende a 960.301,50 euros.
Cada lote ofrece 10 plazas/día, de modo que se cubren 20 plazas diarias en la ciudad, gestionadas por la empresa adjudicataria. El servicio adjudicado incluye atención social, sanitaria y psicológica, terapia ocupacional, rehabilitación, higiene personal, transporte adaptado, animación sociocultural, podología, peluquería y orientación a familiares.
En otras palabras, se busca una atención integral e individualizada para las personas mayores con mayores necesidades de apoyo.
La finalidad declarada es mantener la autonomía personal, favorecer la permanencia de estas personas en su entorno habitual y ofrecer un respaldo fundamental a las familias y personas cuidadoras.
La Concejalía de Servicios Sociales y Mayores, que dirige Marta Torrado, ha presentado esta adjudicación como un avance para ampliar la cobertura de un recurso esencial y para mejorar la calidad de vida de las personas usuarias.
Detrás de este movimiento hay una lógica más amplia: reforzar la red de atención diurna especializada y dotar de mayor eficiencia a la gestión de servicios sociales
Detrás de este movimiento hay una lógica más amplia: reforzar la red de atención diurna especializada y dotar de mayor eficiencia a la gestión de servicios sociales.
Este tipo de contratos, que externalizan la gestión a empresas privadas, forma parte de una tendencia que se ha visto, en distinto grado, en València y en otras ciudades, para hacer que la atención llegue de forma más cercana y ágil a quien la necesita.
Históricamente, la ciudad ha convivido con modelos mixtos de gestión de centros de día, combinando servicios públicos con gestión privada supervisada por el Ayuntamiento, en un marco que intenta adaptar la oferta a la creciente demanda de una población envejecida.
Aunque el Lot 1 quedó desierto, la adjudicación de los otros dos lotes simboliza el interés del consistorio en ampliar la cobertura sin perder el control público sobre la planificación y la supervisión.
En resumen, el Ayuntamiento apuesta por una red de atención más amplia y una calidad de servicio que acompañe a las familias, con criterios de equidad, proximidad y eficiencia.
La noticia de estas medidas llega en un momento en el que las políticas de dependencia y el cuidado de mayores siguen siendo una prioridad para la ciudadanía y para las arcas municipales.
