El Ayuntamiento de Valencia ha adjudicado el contrato para tejer los espolines de las falleras mayores e infantiles de 2027 y 2028 a dos talleres valencianos, Compañía Valenciana de la Seda y Vives y Marí, por un total de 94.380 euros. Estas piezas únicas de seda se elaborarán con métodos artesanales del siglo XVIII, manteniendo viva la tradición.
¡Atención, valencianos! Ya tenemos noticias frescas sobre las #Fallas de dentro de dos años. El Ayuntamiento de #Valencia ha cerrado el trato para que las falleras mayores de 2027 y 2028 luzcan los mejores espolines. Y ojo, que no se ha ido a por cualquiera: se ha encargado a dos talleres de la tierra, de toda la vida, que saben lo que es trabajar la #seda como Dios manda.
Resulta que el Consistorio abrió un concurso en mayo para elegir a los artesanos que tejerían estos tejidos tan especiales. En total, se han gastado 94.380 euros, pero no os asustéis, que es una inversión en nuestra cultura y en mantener vivo el oficio de la seda, que tan importante ha sido en Valencia desde hace siglos.
El lote para las falleras mayores se lo ha llevado Compañía Valenciana de la Seda, por 39.809 euros, y el de las infantiles, Vives y Marí, por 43.257,50 euros. IVA incluido, faltaría más.
Ahora, ¿qué es un espolín? Pues nada más y nada menos que un tejido de seda hecho completamente a mano, en telares antiguos que funcionan con la fuerza del tejedor, sin enchufes ni motores.
Como se hacía en los siglos XVIII y XIX, cuando Valencia era una potencia sedera. Cada fallera mayor, cuando es nombrada en octubre, elige en secreto el color de su espolín, y nadie lo sabe hasta que sale a la calle en la exaltación.
Es todo un misterio.
848 hilos de seda natural
Para que os hagáis una idea de la precisión que requieren estos trajes, os cuento algunos datos: los espolines de las falleras mayores se tejen en una máquina de 400 agujas y llevan 6.848 hilos de seda natural, con 18 pasadas por centímetro. Nada menos que 33 colores distintos. Para las infantiles, la máquina es de 800 agujas y el dibujo es asimétrico, con 6.594 hilos y 36 colores. Cada año, se necesitan 13,50 metros de tela para las mayores y 12,50 para las infantiles, más 3,50 metros de seda lisa para el corpiño. Para asegurarse de que todo es auténtico, el Ayuntamiento exige un certificado de la Asociación de Empresarios Textiles de la Comunidad Valenciana (ATEVAL) que acredite que los telares son artesanales.
Convocatoria para la imagen gráfica de las Fallas 2024 en Valencia
El Ayuntamiento de Valencia ha abierto la convocatoria para la realización de la imagen gráfica de las Fallas 2024. Se busca profesionales del diseño y la ilustración, así como empresas del sector de la comunicación creativa. El plazo estará abierto hasta el próximo 24 de julio.Esta #tradición de encargar los espolines cada año empezó hace más de 25 años, cuando el Ayuntamiento decidió que quería lo mejor para sus falleras.
Y es que Valencia siempre ha sido tierra de seda: la Lonja de la Seda es Patrimonio de la Humanidad y durante siglos el comercio sedero fue el motor de la ciudad.
Mantener esta #artesanía es una forma de honrar nuestras raíces y de dar trabajo a talleres que mantienen vivo un saber hacer único.
El concejal de Fallas, Santiago Ballester, ha recordado que el color del espolín es uno de los secretos mejor guardados de cada reinado. Y tiene razón: el misterio le da emoción al momento en que la fallera mayor aparece con su traje nuevo. Todo un lujo para los sentidos.
Así que, ya sabéis, cuando veáis a las falleras mayores de 2027 y 2028 con esos trajes tan impresionantes, sabréis que detrás hay horas de trabajo artesanal, dinero bien empleado en mantener nuestras tradiciones y el orgullo de ser valencianos.
¡Viva la artesanía y viva la seda de Valencia!
