Con el fin de proteger a las personas sin hogar de las fuertes lluvias, el Ayuntamiento de la ciudad ha decidido reforzar su asistencia social.

Ante la alerta de intensas lluvias, el Ayuntamiento de la ciudad ha tomado medidas urgentes para brindar apoyo adicional a las personas sin hogar. En una acción coordinada, el Centro de Atención de Emergencias Sociales (CAES) ha acogido en la noche pasada a 25 personas, de las cuales 9 son mujeres y 16 hombres.
Este refugio, ubicado en la calle Santa Cruz de Tenerife, ha sido el primer punto de atención para quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.
Sin embargo, con el fin de ampliar la capacidad de atención, hoy se abrirán las puertas del Polideportivo Municipal de Benimaclet. Este espacio, que normalmente se utiliza para actividades deportivas, se convertirá en un refugio temporal con la capacidad de acoger a otras 25 personas, proporcionando no solo un lugar seguro, sino también bebida y alimentos.
Esta decisión se ha tomado en respuesta a la alerta emitida por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que prevé condiciones climáticas adversas en la región.
La concejala de Servicios Sociales, Marta Torrado, destacó la importancia de este tipo de iniciativas y agradeció al personal técnico y a los voluntarios de Cruz Roja, quienes están al frente de la gestión del CAES.
"Hemos decidido ampliar los servicios de este centro para garantizar que aquellas personas que más lo necesitan estén protegidas durante estas tormentas", comentó Torrado.
La labor del voluntariado ha sido fundamental en esta situación, ya que no solo se encargan de ofrecer necesidades básicas como comida y abrigo, sino que también tratan a los beneficiarios con el respeto y la dignidad que merecen.
Marta Torrado subrayó que "muchos voluntarios se dedican a hacer las camas y a asegurarse de que todo esté listo para la cena. Algunos incluso pasan la noche allí para que, al día siguiente, puedan disfrutar de un desayuno y contar con ropa limpia".
Este tipo de iniciativas son un recordatorio de la importancia de la solidaridad en tiempos de crisis. Históricamente, las ciudades han enfrentado desafíos similares durante episodios de mal tiempo, y la respuesta comunitaria ha sido clave para mitigar el impacto en las poblaciones más vulnerables.
El Ayuntamiento, a través de estas acciones, no solo busca ofrecer un refugio temporal, sino también fomentar un ambiente donde se respete la dignidad de cada persona, independientemente de su situación.
A medida que las condiciones climatológicas empeoren, el compromiso del Ayuntamiento y de sus voluntarios será vital para asegurar que nadie quede desprotegido.
Las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía para que, si tienen la posibilidad, colaboren con donaciones de ropa y alimentos, o incluso con su tiempo como voluntarios, para ayudar a quienes más lo necesitan en estos momentos difíciles.