El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado la instalación de 11 nuevos puntos de agua potable avanzados, distribuidos por varios barrios, para fomentar el consumo de agua del grifo y reducir plásticos. La inversión de 230.000 euros sale de los Presupuestos Participativos impulsados por los vecinos.
El Ayuntamiento de #Valencia ha aprobado la instalación de 11 modernos puntos de suministro de agua potable, los llamados PUSDAR (siglas de Puntos de Suministro de Agua Declorada y Atemperada para Rellenar botellas).
Estas #fuentes no son como las de antes: son de acero inoxidable, eliminan el cloro del agua, la ajustan a la temperatura adecuada según la época, y se activan sin contacto, solo acercando la botella.
Para que estén siempre limpias, incorporan un sistema de ozono que desinfecta la boquilla tras cada uso.
Las nuevas fuentes se distribuirán por varios barrios: una en Sant Llorenç, dos en La Malvarrosa, una en Orriols, cuatro en Montolivet, dos en Benimaclet y una en La Saïdia.
El dinero para pagarlas, unos 230.000 euros, sale de los Presupuestos Participativos, un sistema en el que los vecinos deciden cómo gastar una parte del presupuesto municipal. A través de la plataforma VLC Participa, fueron los propios ciudadanos quienes votaron las ubicaciones exactas.
El concejal del Ciclo Integral del Agua, Carlos Mundina, ha explicado que “la prioridad es seguir acercando a la ciudadanía un servicio público de agua potable de la máxima calidad en sitios de alta concurrencia diaria, como parques, colegios o centros de salud”.
Y ha recordado que ya hay 77 fuentes similares funcionando en Valencia, instaladas por EMIVASA, y que han tenido una gran aceptación.
Esta medida tiene varios beneficios: reduces el gasto en agua embotellada, evitas generar toneladas de plástico de un solo uso, y contribuyes a que la ciudad sea más sostenible.
El Ayuntamiento calcula que estas fuentes ayudarán a mitigar los efectos de las olas de calor y modernizan la infraestructura urbana
Además, en los días de más calor, tener una fuente de agua fresca en la calle es un alivio. El Ayuntamiento calcula que estas fuentes ayudarán a mitigar los efectos de las olas de calor y modernizan la infraestructura urbana.
Si te preguntas cómo funciona el sistema de ozono, es sencillo: cada vez que usas la fuente, una pequeña cantidad de ozono se genera y desinfecta la boquilla automáticamente, sin que tengas que hacer nada.
El agua que sale ha pasado por una doble filtración y desinfección con luz ultravioleta, así que es completamente segura.
Esta iniciativa es un ejemplo de cómo la participación ciudadana puede mejorar los servicios públicos. Los vecinos no solo votaron las ubicaciones, sino que también propusieron este tipo de fuentes más eficientes. Al final, se han elegido zonas verdes y espacios públicos muy transitados.
Para que te hagas una idea del éxito de estas fuentes, en los últimos años se han instalado decenas en toda la ciudad, y los datos de consumo son muy positivos.
La gente confía cada vez más en el agua del grifo, que además es mucho más barata que la embotellada. De hecho, en Valencia el agua de la red es de buena calidad, y estas fuentes la mejoran aún más eliminando el cloro y regulando la temperatura.
En definitiva, Valencia sigue apostando por lo público, por la #sostenibilidad y por escuchar a los vecinos. Así que ya sabes: en tu barrio pronto tendrás una fuente de agua potable de última generación. Solo tienes que llevar tu botella y llenarla gratis. ¡No dejes pasar la oportunidad de sumarte a esta iniciativa que cuida tu bolsillo y el planeta!
