La gobernadora Hochul anunció en Nueva York las medidas para mitigar el enorme fallo de servicio causado por la huelga del Long Island Rail Road, con autobuses de reemplazo, opciones de teletrabajo y advertencias sobre posibles impactos en tarifas y impuestos.
Hoy, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, dio una rueda de prensa en la ciudad sobre la #huelga del Long Island Rail Road (LIRR) que dejó a cientos de miles de pasajeros sin servicio.
La nota clave es sencilla: la huelga es histórica porque no ocurría en la #LIRR desde hace casi 30 años, y su interrupción golpea de lleno a las personas que dependen del tren para ir a trabajar, estudiar o realizar gestiones diarias.
Hochul dejó claro que ni el estado ni la autoridad de #transporte (MTA) querían este paro, y que han habido ofertas serias de salario y beneficios sobre la mesa, pero las negociaciones siguen atascadas.
La realidad es que, sin servicio, la vida de mucha gente cambia de golpe. En palabras de la propia gobernadora, la LIRR es una pieza clave de la economía de Long Island y, cuando falla, todo se ve afectado: tiempo perdido, costos extra y un golpe directo en el bolsillo de muchísimas familias.
No hay ganadores en una huelga de este tipo, solo perjudicados: los usuarios que dependen del tren para acudir a su trabajo y los miles de trabajadores que se ven privados de sus ingresos por días de paro.
Para intentar evitar que este caos se agrave mañana, #Hochul dio a conocer un plan de contingencia. A partir de las cuatro de la mañana, el #MTA desplegará autobuses de refuerzo para trasladar a trabajadores esenciales desde distintos puntos de Long Island hasta estaciones de metro en Queens.
Estos autobuses estarán listos para recogerlos al final de la jornada para llevarlos de vuelta a casa. Además, si alguien en Nassau County no puede trabajar desde casa, habrá servicio extra de Nassau Inter-County Express (NICE) que conectará directamente con las conexiones del metro en Queens.
Como alternativa adicional, se propone estacionar en Citi Field, donde los trabajadores pueden cambiar a la línea 7 del metro, facilitando así un recorrido hacia la ciudad.
En la nota oficial se subraya que, a diario, cuatro millones de neoyorquinos dependen del sistema de transporte público para moverse, y que mañana esa necesidad será aún mayor.
El plan de contingencia prevé trenes extra y una operación de servicio de metro ampliado para cubrir picos de demanda y evitar que el caos afecte a tantos usuarios.
Hochul también dejó claro que
Hochul también dejó claro que, para quienes viven en zonas donde sí pueden teletrabajar, esa opción debe ser considerada. A partir de mañana, las agencias estatales afectadas deben aplicar planes de #teletrabajo para aquellos empleados que normalmente viajan desde Long Island.
Hochul recibe informe de la MTA ante la huelga del LIRR: estabilidad y negociaciones en juego para los desplazamientos
La gobernadora Hochul se reúne con la dirección de la MTA y otros líderes estatales para evaluar el impacto de la huelga del Long Island Rail Road y revisar el estado de las negociaciones, con foco en mantener informados a los pasajeros y minimizar molestias.El objetivo es mantener servicios esenciales del gobierno y, a la vez, reducir la presión sobre el sistema de transporte.
Por supuesto, la gobernadora no elude la responsabilidad política de la situación. En su intervención, señaló que la retirada de la mediación por parte de la Administración de Trump, la pasada temporada, complicó las negociaciones y dejó a las partes sin un tercero neutral para facilitar un acuerdo.
Según su lectura de los hechos, esa decisión contribuyó directamente a la huelga, y anunció que está evaluando medidas para defraudar los costos que la huelga impone a los residentes, sin que ello signifique perder el objetivo de mantener la asequibilidad.
En cuanto a la economía de los usuarios, Hochul advirtió que un acuerdo que incluyera aumentos de tarifas desproporcionados o incremento de impuestos para Long Island podría socavar la recuperación mostrada en el sistema de transporte.
Recordó que, desde que asumió el cargo, ha empujado inversiones para mejorar la fiabilidad y el nivel de servicio, y que ese progreso no debe ponerse en riesgo.
En ese sentido, afirmó que los esfuerzos para llegar a un acuerdo buscan evitar que un conflicto laboral prolongado traiga más gastos a los hogares y a los comercios de la región.
La gobernadora concluyó expresando confianza en que se podrá cerrar un trato en breve y que la MTA necesita de un socio dispuesto a negociar de buena fe.
A continuación, el CEO de la MTA, Janno Lieber, tomará la palabra para detallar los próximos pasos y la planificación operativa.
Si bien la historia reciente de la LIRR está marcada por décadas de servicio y por crisis ocasionales, la realidad de hoy es que la interrupción impacta la vida cotidiana de una de las áreas más pobladas de Estados Unidos.
Los próximos días serán decisivos para ver si se logra un acuerdo que permita restablecer la normalidad sin que ello suponga un desgaste adicional para los usuarios ni para los trabajadores que buscan un acuerdo justo.
Así, la prioridad para las autoridades es evitar una huelga prolongada y, al mismo tiempo, garantizar que el sistema siga funcionando de la mejor manera posible bajo las circunstancias actuales.
