Un estudio de diez años en la Antártida concluye que tres especies de pingüinos ajustan sus periodos de cría, adaptándose a temperaturas en aumento; Gentoo lidera el adelanto.
El análisis, centrado en tres especies—Gentoo, Adélie y Chinstrap—se publicó recientemente en la revista Journal of Animal Ecology. A lo largo de diez años, los investigadores observaron colonias de #pingüinos en la Península Antártica y en islas cercanas mediante una red de 77 cámaras time-lapse que cubrieron 37 colonias distintas, lo que permitió seguir con detalle los ritmos de cría y su sincronización con las condiciones ambientales.
Los resultados muestran que, en promedio, las tres especies adelantan su temporada de cría, con diferencias significativas entre ellas. Los Gentoo, especie más adaptable a ambientes templados, fueron los que mostraron el cambio más marcado: su periodo de cría se adelantó aproximadamente 13 días, en promedio.
Las otras dos especies estudiadas, Adélie y Chinstrap, también adelantaron sus crías, pero en promedio alrededor de 10 días. Este mosaico de respuestas sugiere que la velocidad de adaptación depende de rasgos específicos de cada especie y de su vulnerabilidad frente al calentamiento.
Ignacio Martinez, biólogo de la Universidad de Oxford y líder del equipo, señaló que los hallazgos podrían verse como un claro caso de “ganadores y perdedores” dentro de la comunidad de pingüinos ante el cambio climático.
El adelanto temporal de la reproducción implica que los pingüinos deben reorganizar el uso de recursos como alimento y lugares de cría, a menudo muy cercanos entre sí, lo que puede generar tensiones entre especies que comparten el mismo espacio.
El equipo enfatizó que, aunque “la rapidez de la respuesta” de los Gentoo parece positiva para su supervivencia, la imagen global no es necesariamente alentadora para la diversidad de pingüinos a largo plazo.
La #investigación mostró que
La investigación mostró que, pese a la rapidez de los cambios, la migración y la alimentación siguen siendo factores cruciales para entender las dinámicas poblacionales.
Martínez comentó que, si solo una especie prospera, podría reducirse la diversidad genética y la resiliencia del grupo ante futuras modificaciones climáticas, lo que subraya la complejidad de la respuesta ecológica a un calentamiento acelerado.
Este estudio se suma a un panorama más amplio sobre la fauna polar. La investigación publicada la semana pasada en Nature Communications analizó 75 especies de aves, mamíferos y reptiles, observando que, en promedio, las actividades como la reproducción y la migración se adelantan en el tiempo y lo hacen de forma más rápida cuando se vive más cerca de los polos.
Viktoriia Radchuk, investigadora principal del Leibniz Institute, indicó que, si bien los conteos poblacionales tienden a estabilizarse en números globales, los cambios en el calendario de vida revelan una capacidad de adaptación que podría ser clave para superar la adversidad climática.
A pesar de estos avances, los científicos advierten que aún no está claro qué impactos exactos tendrá el adelanto de las crías en las poblaciones de cada especie de pingüino en la Antártida, y muchos fenómenos quedan por estudiar, como las posibles repercusiones sobre la alimentación de las crías y la competencia por territorios.
Los investigadores planean continuar el monitoreo para entender mejor si estos cambios en el calendario contribuyen a sostener, o no, las poblaciones en un futuro cercano.
