La Comunidad de Madrid reúne nueve celebraciones declaradas de interés turístico para esta Semana Santa, entre pasiones vivientes y festividades religiosas que ofrecen historia, espectáculo y tradición en distintos puntos de la región.
Madrileños y visitantes podrán disfrutarlas en distintos rincones de la región.
Entre las distinciones, #Alcalá de Henares y la Pasión Viviente de #Chinchón ostentan el estatus de interés turístico nacional. El resto de las citas —Daganzo de Arriba, Móstoles, Morata de Tajuña, Parla, San Lorenzo de El Escorial, #Torrejón de Ardoz y Villarejo de Salvanés— quedan reconocidas como de interés turístico regional.
Alcalá de Henares, ciudad famosa por su patrimonio y su historia, se transforma durante la Semana Santa. Sus calles se engalanan con balcones y escaparates para acompañar a las nueve cofradías que recorren el casco antiguo desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección.
Muchas de estas cofradías tienen siglos de historia, remontándose al siglo XVI y conservan tradiciones y música que se mantienen vivas. Además de las procesiones, la programación incluye conciertos, actos litúrgicos en la Catedral Magistral y exposiciones variadas. Curiosamente, Alcalá de Henares no es solo una fiesta religiosa: su casco antiguo y su universidad le valen desde 1998 el título de Patrimonio de la Humanidad otorgado por la UNESCO, reconocimiento que refleja su valor histórico y cultural a nivel mundial.
En #San Lorenzo de El Escorial destaca el Santo Entierro en Viernes Santo, cuando cinco cofradías y dos hermandades se reúnen para recorrer las calles hasta la Basílica del Real Monasterio.
Esa misma noche se celebra la Procesión del Silencio, uno de los actos más solemnes de la #Semana Santa escurialense. Además, el Real Monasterio de El Escorial es Patrimonio de la Humanidad desde 1984, un monumento histórico ricamente ligado a la historia de España.
Torrejón de Ardoz
Torrejón de Ardoz, por su parte, rememora tradiciones que nacen en el siglo XVI, con las primeras procesiones organizadas por la Cofradía de la Bula del Santísimo Sacramento y consolidadas en el siglo XVIII con nuevas hermandades.
Entre los momentos destacados figuran El Calvario, con imágenes de los siglos XVI y XVII atribuidas a la escuela de Gregorio Fernández, y la Procesión del Silencio del Miércoles Santo, notable por el sonido de tambores y campanas que acompaña la marcha.
Parla aporta un legado de más de 350 años: cinco cofradías recorren la localidad durante varios días, y entre sus actos destaca la procesión del Santo Entierro y el cierre con la procesión del Encuentro el Domingo de Resurrección.
Morata de Tajuña es otro de los grandes atractivos: cada Jueves Santo más de 20.000 personas se acercan para vivir una representación que transforma el pueblo en la Jerusalén del siglo XXI, con la Pasión que, según sus organizadores, tiene la bendición apostólica.
Es la única Pasión en el mundo que cuenta con esa bendición. En Villarejo de Salvanés, la Pasión se sitúa en un conjunto histórico-artístico medieval formado por castillo y murallas; su peculiaridad es que las 13 escenas se pueden ver desde un solo punto, de modo que el espectador no tiene que desplazarse para seguir toda la representación.
La Pasión Viviente de #Morata de Tajuña y la Pasión de Chinchón, por su parte, destacan por su alcance popular: Morata ofrece una representación que reúne a miles de personas en un escenario de gran realismo y rigor histórico, mientras que Chinchón celebra cada Sábado Santo una representación que, desde 1963, ha ido creciendo con la participación de más de 250 vecinos y que inicia en la Plaza Mayor con la Última Cena para terminar en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción con la Resurrección.
En la localidad, la Procesión del Encuentro, que cierra la Semana Santa en la jornada dominical, imprime un sello especial a la fiesta.
En resumen, esta Semana Santa la #Comunidad de Madrid propone un recorrido variado que recorre desde grandes ciudades y escenarios históricos hasta pueblos con tradiciones únicas.
