La sanidad pública madrileña estrena un quirófano híbrido en el Hospital Clínico San Carlos, solo el segundo paso de una revolución que combina cirugía e imagen en un mismo espacio para tratar patologías cardiovasculares complejas con menos radiación y mayor precisión.
En resumen, se trata de una sala donde la intervención quirúrgica y las pruebas radiológicas pueden hacerse en un solo acto y en un mismo espacio, sin la necesidad de trasladar al paciente entre salas.
Esto facilita que los casos más delicados se manejen de forma más rápida y con menos movimientos, algo especialmente valioso cuando se trata de pacientes críticos que requieren atención continua.
La consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha destacado durante la visita que este recurso incorpora la última tecnología disponible en imagen. Entre sus elementos se encuentran un equipo radiológico de alta resolución con un sistema avanzado de adquisición de imágenes y un software para su procesamiento, además de un brazo robotizado montado en el techo que cubre de forma completa al paciente sin que sea necesario mover la mesa de operaciones.
En palabras de la propia Matute, este quirófano híbrido sitúa al #Clínico San Carlos a la vanguardia tecnológica en la corrección de patologías cardiovasculares.
Es decir, no solo se trata de una mejora puntual, sino de una plataforma que cambia la forma de abordar intervenciones complejas.
Una de las singularidades de este equipamiento es la tecnología FORS, un sistema de fibra óptica sensible que permite realizar procedimientos cardiovasculares sin depender de rayos X.
Esto reduce la exposición de pacientes y personal a la radiación, lo que ya es un objetivo importante en centros de alta complejidad. Además, el quirófano cuenta con un angiógrafo de referencia mundial para intervencionismo cardiovascular y la posibilidad de fusionar imágenes radiológicas con reconstrucciones 3D de TAC previo, lo que facilita navegar con precisión dentro de las arterias y saber exactamente dónde se encuentran guías y catéteres durante la intervención.
Todo ello aporta mayor seguridad y una mayor precisión, con menor consumo de contraste y una dosis de radiación notablemente menor en procedimientos complejos.
Respecto a los resultados prácticos, la evidencia disponible señala que este tipo de tecnología puede reducir la dosis de radiación entre un 35% y un 56% en intervenciones muy complejas, como las que implican tratamiento endoscópico en el cayado aórtico, a la vez que acorta el tiempo quirúrgico en torno a un 35% para estos casos.
El quirófano híbrido del Clínico San Carlos ha albergado cerca de 90 intervenciones
Estas mejoras se traducen en menos estrés para el paciente y en una mayor eficiencia para el equipo médico. Desde su puesta en marcha, hace dos meses, el quirófano híbrido del Clínico San Carlos ha albergado cerca de 90 intervenciones, todas realizadas por un equipo multidisciplinar formado por cirujanos vasculares y cardiacos, hemodinamistas, cardiólogos electrofisiólogos, anestesistas y personal de Enfermería.
Detrás de cada intervención hay una coordinación intensa y una visión compartida de que se puede avanzar sin perder seguridad.
La versatilidad de este recurso va más allá de las patologías de la aorta. Está preparado para abordar casos de alta complejidad que requieren soporte circulatorio mecánico, como la oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO), que actúa como un corazón y pulmón artificial cuando el paciente lo necesita.
También permite, en determinadas circunstancias, implantes valvulares que no serían posibles en una sala de hemodinámica convencional. En definitiva, este quirófano híbrido no es solo una novedad tecnológica sino una herramienta práctica para ampliar el abanico terapéutico disponible en la #sanidad pública.
La visita de Matute insistió en que el Clínico San Carlos, con este avance, fortalece la sanidad pública madrileña y refuerza su capacidad para ofrecer tratamientos de alta complejidad en condiciones de seguridad y eficiencia.
Este tipo de salas híbridas ya se ha visto en otros centros europeos en los últimos años, pero su implantación en #Madrid representa un paso importante (y muy visible) en la estrategia de modernización del sistema público de #salud de la región.
