La Consejería de Sanidad y el CODEM acuerdan potenciar la profesión, crear la figura de Enfermera Clínica Investigadora y avanzar en condiciones laborales y organización, aunque algunas medidas dependen de competencias estatales.
La noticia llega después del encuentro mantenido esta semana entre la consejera de Sanidad, Fátima Matute, y el presidente del Colegio Oficial de #Enfermería de #Madrid (CODEM), Jorge Andrada.
Ambos han coincidido en que, para fortalecer la sanidad, no basta con más recursos; hay que optimizarlos y hacer que el personal esté mejor valorado y más seguro en su puesto.
La conversación se centró en varias líneas de acción que ya se estaban intentando impulsar, y que ahora se ven fortalecidas con el acuerdo entre la administración y la colegiatura.
Una de las ideas clave es potenciar la optimización de los recursos humanos: repartir mejor las cargas, evitar cuellos de botella y, sobre todo, que las enfermeras cuenten con un marco que incentive la continuidad y la calidad en la atención.
En esa dirección, se ha planteado, entre otras cosas, incorporar al Servicio Madrileño de Salud, SERMAS, la figura de Enfermera Clínica Investigadora.
Es decir, una profesional que combine la atención directa al paciente con la posibilidad de trabajar en proyectos de mejora, investigación y desarrollo dentro de los centros y servicios de la región.
Desde el punto de vista práctico, la reunión dejó claros varios anuncios que interesan a la gente común: mejoras en las condiciones laborales, con especial atención al incremento retributivo de las horas extraordinarias para evitar desincentivos; estabilización de plantillas en servicios clave como Urgencias, donde la presión es alta y la continuidad del personal es crucial; y la ampliación de la duración de los contratos estivales para que las enfermeras tengan mayor seguridad durante los meses de mayor demanda.
También se habló de incluir complementos específicos en zonas rurales, un tema que suele pasar desapercibido pero que es clave para atraer personal a áreas menos pobladas.
Otra línea de trabajo tiene que ver con la reclasificación profesional y la organización de turnos, para que haya una gestión más sólida de horarios, descansos y conciliación familiar.
En la mesa también estuvo la discusión sobre desarrollo de especialidades y la siempre necesaria digitalización de procesos: expedientes, coordinaciones entre niveles asistenciales y rapidez en la toma de decisiones.
Todo ello con el objetivo de que la enfermería no solo atienda mejor
Todo ello con el objetivo de que la enfermería no solo atienda mejor, sino que también pueda participar de forma más activa en la planificación y la mejora de la atención sanitaria.
La conversación no se quedó en el corto plazo. Matute incidió en que hay voluntad de avanzar en todas estas mejoras, pero dejó claro que algunas dependían de competencias estatales. Es decir, no todo está en manos de la Comunidad de Madrid, y ciertas medidas habrá que articuladas a nivel nacional. Ese reconocimiento de límites también forma parte de la realidad de la #sanidad pública en España: hay decisiones que requieren coordinación entre comunidades y el Estado, especialmente en materia de retribuciones, condiciones laborales y ciertas figuras profesionales.
Históricamente, la enfermería ha sido un pilar de la sanidad en la región y en el país. En Madrid, como en otras comunidades, ha habido periodos de crecimiento y de esfuerzo por mejorar la estabilidad del personal, la cualificación y las condiciones de trabajo.
Este paso para declarar la categoría deficitaria y para abrir la vía a la Enfermera Clínica Investigadora y a otras mejoras se enmarca, por tanto, en una tarea de fondo que busca modernizar la gestión de #recursos humanos y hacer que la atención sanitaria sea más eficiente y sostenible a medio y largo plazo.
Los responsables políticos destacan que el objetivo final no es sólo numbers, sino que cada enfermera cuente con las herramientas necesarias para hacer bien su trabajo, con seguridad económica y con una carrera profesional clara.
En resumen, la Comunidad de Madrid intenta dar respuestas claras y coordinadas a la necesidad de reforzar la enfermería. Se trata de combinar más personal, mejores condiciones, mayor estabilidad y una vía que permita a estas profesionales participar activamente en proyectos de mejora.
Todo ello, eso sí, con la mirada puesta en que algunas de las medidas puedan ejecutarse con rapidez, mientras otras dependen de decisiones a nivel nacional.
