El Hospital General Universitario Gregorio Marañón, un referente público de Madrid, rindió homenaje a 318 trabajadores que se jubilaron o quedaron incapacitados en 2025, destacando su dedicación y la importancia de la sanidad pública para los ciudadanos.
En el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, la despedida anual a los #jubilados volvió a ser un acto de reconocimiento público a la trayectoria y la dedicación de 318 profesionales que dejaron o quedaron incapacitados durante 2025.
Este centro público de la Comunidad de #Madrid organizó la tradicional despedida en el Aula Magna Profesor Alberto Tejedor, un espacio habitual para agradecer la entrega profesional que sostiene la atención sanitaria a los ciudadanos.
La inauguración corrió a cargo de la directora gerente Sonia García de San José, quien quiso expresar su agradecimiento personal a cada jubilado, y subrayó la profesionalidad, el compromiso y la entrega que han mostrado durante años.
En su intervención destacó que estos profesionales han contribuido de forma decisiva al desarrollo del hospital y a la calidad de la atención que reciben los madrileños cada día.
Entre los homenajeados estuvieron tres representantes de las distintas figuras que componen el personal: el médico José Eugenio Guerrero Sanz, la enfermera Carmen Tamarit Garrido y la oficial administrativa Agustina Abelló Ramilo.
Ellos ofrecieron un recorrido emotivo por su trayectoria: sus inicios, los momentos decisivos y la evolución del propio hospital a lo largo de las décadas.
A cada uno se le entregó un diploma conmemorativo, una tarjeta acreditativa de su vinculación con el centro y un obsequio, entregados ante el aplauso de compañeros, familiares y asistentes.
El cierre del acto, ya tradicional, fue una actuación del Coro del Alba Gregoriana, formado por profesionales del propio hospital, que puso el broche final a una jornada de emoción, orgullo y sentido de pertenencia.
Sirven para recordar que la #sanidad pública funciona gracias a personas con vocación de servicio
Este tipo de despedidas, repetidas cada año, sirven para recordar que la #sanidad pública funciona gracias a personas con vocación de servicio.
Más allá de lo emotivo del momento, el Marañón es un centro de referencia en la sanidad madrileña y ha sido testigo de décadas de cambios, avances y crecimiento de la atención sanitaria.
La dirección recuerda que, pese a las jubilaciones, la plantilla se renueva y continúa ofreciendo una atención de calidad para los pacientes. En la ciudad y la región, actos como este resaltan el valor de quienes trabajan para que los ciudadanos reciban un servicio público sólido, eficiente y cercano.
Este hospital, nacido en una época de expansión de la sanidad pública, se ha convertido con los años en un referente de medicina integral en Madrid, con especialistas en áreas como cardiología, oncología y cirugía, y manteniendo siempre un foco en la atención humana y cercana para cada paciente.
