Un farmacéutico en hematología refuerza la seguridad y la continuidad del tratamiento en el Ramón y Cajal

El Hospital Universitario Ramón y Cajal integra a un farmacéutico en Hematología para seguir de cerca la farmacoterapia de pacientes con trasplantes y terapias CAR-T, un proyecto premiado por FarmaImpulso.

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Su Servicio de Farmacia Hospitalaria, en colaboración con Hematología, ha sido reconocido con el premio #FarmaImpulso por el proyecto PHARALLO, que integra al farmacéutico dentro del equipo clínico del Servicio de Hematología para el seguimiento farmacoterapéutico de pacientes que reciben terapias celulares avanzadas.

Estos pacientes pueden someterse a trasplantes autólogos o alogénicos de progenitores hematopoyéticos (TPH) y a terapias CAR-T. Son tratamientos complejos, con múltiples fármacos, cambios de manejo y riesgos de interacciones, reacciones adversas y problemas de adherencia. Una persona dedicada a la medicación ayuda a evitar errores, coordina los fármacos, controla las dosis y monitoriza efectos a lo largo de todo el proceso.

PHARALLO organiza un seguimiento en tres etapas: pretrasplante, ingreso y postrasplante. En la fase previa se emite un informe con recomendaciones farmacoterapéuticas tras una entrevista con el paciente; durante el ingreso, se realiza la conciliación de medicación, revisión diaria de la farmacoterapia y se participa en las sesiones clínicas; al alta, el farmacéutico entrega un informe de tratamiento y resuelve dudas.

Después del trasplante, durante 100 días, se realizan revisiones telefónicas para vigilar la salud, detectar problemas con la medicación y asegurar que el paciente entienda y cumpla su tratamiento.

La presencia del farmacéutico en #hematología fortalece la cooperación entre especialistas y crea una gestión más eficiente de recursos

Este enfoque no solo mejora la adherencia y la seguridad, sino que refuerza la continuidad de la atención en un hospital público. Según los responsables, la presencia del farmacéutico en hematología fortalece la cooperación entre especialistas y crea una gestión más eficiente de recursos, a la vez que ofrece una atención más personalizada a quienes reciben tratamientos tan complejos como #CAR-T o TPH.

El proyecto PHARALLO está ahora integrado de forma estable en la práctica clínica vía una estancia PASIF (Programa de Apoyo Singular a Proyectos de I+D+i) financiada por el propio Hospital Ramón y Cajal y el Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (IRYCIS).

La experiencia y sus resultados favorables han servido para ampliar el modelo a otras #terapias avanzadas y a pacientes con trasplante autólogo.

Historia y contexto: La farmacia hospitalaria ha evolucionado en España desde hace décadas. Tradicionalmente se centraba en dispensación y revisión de medicamentos, pero en los últimos años ha ganado peso la figura clínica del farmacéutico, especialmente en áreas de alta complejidad como hematología y oncología.

Las terapias celulares y la medicina personalizada llegaron para quedarse y exigen vigilancia continua de seguridad y eficacia. En la UE, las terapias CAR-T se aprobaron a finales de la década de 2010 y comienzos de la de 2020; su crecimiento ha hecho que #hospitales de referencia refuercen la farmacovigilancia y la coordinación entre farmacéuticos y hematólogos.

En definitiva, el reconocimiento FarmaImpulso no es solo un galardón, sino una señal de que la gestión sanitaria pública puede combinar innovación, ciencia y buena atención para el paciente.