El Hospital Clínico San Carlos recicla gafas usadas para ayudar a personas con problemas de visión en países con alta ceguera. Más de 4.000 gafas graduadas y 1.500 de sol llegan a comunidades vulnerables, acompañadas de formación médica.
En los últimos años, este hospital ha gestionado la donación de más de 4.000 gafas graduadas para corregir la miopía simple y la presbicia, además de unas 1.500 gafas de sol que viajan hacia comunidades vulnerables en diferentes países.
Estas gafas no salen a planes generales sin más: se seleccionan en buen estado y luego se gradúan en el propio hospital para corregir presbicia y miopía de quienes no pueden permitirse unas gafas.
La iniciativa es una labor conjunta coordinada por el oftalmólogo Enrique Santos Bueso, que trabaja junto a las optometristas Gema Felipe Márquez y Beatriz Badía Gamarra, con la colaboración de la Fundación Ilumináfrica.
La idea se ha consolidado tras la pandemia y, desde 2023, las gafas también llegan al Centro de Lucha contra la Ceguera Doctor Zato, en Verón, Punta Cana, República Dominicana, una institución que rinde homenaje a un oftalmólogo vinculado al Clínico San Carlos.
El impacto no se queda en las cifras: el Servicio de Oftalmología del Clínico San Carlos ya ha entregado más de 15.000 gafas con graduación de todo tipo, y también gafas de sol con o sin graduación, a adultos y a niños. El objetivo es prevenir patologías oculares y proteger los ojos de las personas que han pasado por cirugías o que, por falta de recursos, no pueden comprar gafas.
Según el propio equipo, la catarata es la principal causa de ceguera en estas zonas, pero los déficits de refracción —lo que requieren gafas para ver bien— son también una parte importante de la problemática.
En muchos lugares, el 62% de las cegueras podrían evitarse si se contara con gafas adecuadas y acceso a la atención oftalmológica.
Sanidad Pública en Madrid se afianza como referente en España con hospitales destacados y reconocimientos destacados
La sanidad pública en la Comunidad de Madrid continúa consolidándose como líder en España, con varios hospitales en el ranking nacional y distinciones a servicios clínicos y equipos de gestión. La consejera Fátima Matute destacó la calidad y compromiso del personal sanitario madrileño.La acción solidaria funciona de la siguiente manera: se dispone de un contenedor en el hospital para depositar las gafas usadas por pacientes y profesionales; cuando el contenedor se llena, se vacía y las piezas se vuelven a poner en circulación para recoger nuevas donaciones.
Con este modelo, las gafas donadas, clasificadas y graduadas, llegan de forma gratuita a las poblaciones más vulnerables desde hospitales y centros de salud de las zonas receptoras.
El proyecto incluye desplazamientos periódicos de un equipo de oftalmólogos de la Comunidad de #Madrid a estos países para impartir formación y sesiones clínicas a médicos residentes
Además de entregar gafas, el proyecto incluye desplazamientos periódicos de un equipo de oftalmólogos de la Comunidad de Madrid a estos países para impartir formación y sesiones clínicas a médicos residentes.
Este compromiso va acompañado de orientación sobre prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades oculares, y también se abordan temas de higiene y calidad en la atención.
En la última ronda, la formación se amplió con sesiones sobre lavado de manos y estándares de calidad en la atención sanitaria, a cargo de enfermeros y auxiliares.
En resumen, esta iniciativa demuestra que la #sanidad pública madrileña, unida a la cooperación internacional, puede transformar miles de gafas usadas en oportunidades para avanzar en la salud ocular y la empleabilidad de personas que viven al otro lado del mundo.
