La protonterapia llega a la sanidad pública de Madrid: Ayuso presenta avances en Fuenlabrada para luchar contra el cáncer

Ayuso anuncia la llegada de la protonterapia al Hospital de Fuenlabrada, con un acelerador de protones y un brazo giratorio, financiados en parte por la Fundación Amancio Ortega. Se detallan la inversión, la construcción y el objetivo de reducir toxicidad y mejorar la vida de los pacientes, además de la futura expansión a otras comunidades.

Este tratamiento, que utiliza protones para atacar los tumores con gran precisión, busca reducir el daño a tejidos sanos y mejorar la calidad de vida de pacientes pediátricos y adultos.

En palabras de la propia presidenta, se trata de un salto de gigante para la #sanidad pública madrileña y para la esperanza de muchas familias afectadas por cáncer.

La instalación de la protonterapia en Fuenlabrada incluye un acelerador de protones, conocido como Ciclotrón, y un brazo giratorio, llamado Gantry, que permite dirigir la radiación desde distintos ángulos.

Con este equipo, la dosis se concentra en el tumor manteniendo a raya los órganos cercanos, lo que resulta especialmente ventajoso cuando el tumor es de difícil acceso o está cerca de estructuras vitales.

La tecnología está diseñada para ofrecer tratamientos más precisos y con menores efectos secundarios que algunas modalidades tradicionales.

La inversión total para el nuevo edificio que albergará la técnica asciende a 13 millones de euros. La aportación proviene de la Fundación Amancio Ortega, una colaboración clave para la financiación de la compra de aceleradores, la formación de clínicas y la instalación de la tecnología.

Este proyecto sitúa a #Madrid como una de las comunidades donde se puede aplicar una de las terapias más innovadoras en #oncología dentro de la sanidad pública, complementando al hospital La Paz en la Ciudad de la Salud de la capital.

Ayuso recorrió las obras de la Unidad de #Protonterapia del centro fuenlabreño. En el bunker, que acogerá el acelerador durante los próximos doce meses, se realizará el montaje, la calibración y la puesta en marcha de la máquina.

Las instalaciones ocupan más de 2.000 metros cuadrados distribuidos en dos plantas: la planta baja alberga diagnóstico, tratamiento con protones y preparación de pacientes; la planta alta se destinará a mantenimiento, suministros, despachos médicos y formación.

Este despliegue busca acelerar la disponibilidad del tratamiento para pacientes de la región y sentar las bases para una red que pueda cubrir más adelante a otras áreas.

Madrid cuenta con varios programas de cribado

La presidenta también destacó la importancia de la prevención y la detección precoz para combatir el cáncer. Madrid cuenta con varios programas de cribado, como Cassandra (cribado de cáncer de pulmón) con participación de 273 voluntarios; Prevecolon, que en 2024 registró más de 357.000 pruebas; Deprecam, centrado en cáncer de mama con 214.000 mujeres examinadas el año pasado, y Cervicam, orientado al cérvix y en implementación progresiva en hospitales públicos como el Ramón y Cajal.

Estas iniciativas pretenden identificar la enfermedad en fases tempranas y mejorar los resultados terapéuticos en la población.

La colaboración de la #Fundación Amancio Ortega para la protonterapia en el sistema público de #salud de España asciende a 280 millones de euros, destinados a la compra de 10 aceleradores, programas de formación clínica y asistencia técnica para la instalación de la tecnología.

El programa de Protonterapia está concebido para cubrir todo el territorio nacional mediante una red única de pacientes y una coordinación interterritorial de los servicios médicos.

Los aceleradores se instalarán en siete comunidades autónomas: Madrid (dos), Galicia, Cataluña (dos), País Vasco, Andalucía (dos), Valencia y Canarias.

En conjunto, se busca ampliar el acceso a esta tecnología y mejorar la atención oncológica en todo el país, con Madrid como uno de los pilares de esa expansión futura y más cercana a la experiencia diaria de los pacientes.

En definitiva, la llegada de la protonterapia a Fuenlabrada representa un avance concreto en la modernización de la sanidad pública madrileña. Más allá de la inversión y la tecnología, el objetivo es ofrecer tratamientos más eficaces y con menos efectos adversos, lo que puede traducirse en una mejor calidad de vida para quienes luchan contra el cáncer y en una mayor confianza en el sistema sanitario.