La COEM reconoce a la doctora Mª Magdalena Ruiz García por liderar un programa de desensibilización en odontología para personas con TEA en el Centro de Salud Daroca, dentro de SERMAS, destacando su labor en la inclusión y la atención personalizada.
El #reconocimiento se entregó durante un acto oficial celebrado el 14 de febrero, con motivo de la festividad de Santa Apolonia, patrona de los dentistas.
El fallo ha sido explicado por el Colegio como un reconocimiento a la trayectoria profesional de una médico que ha sabido combinar la excelencia clínica con un compromiso claro de inclusión y mejora de la experiencia de los pacientes.
La doctora Ruiz García ha sido especialmente elogiada por su liderazgo en un programa de desensibilización en odontología orientado a personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) que presentan altas necesidades de apoyo.
Este programa se desarrolla en el Centro de Salud Daroca desde hace 14 años y se ha convertido en un referente en la atención especializada a este colectivo dentro de la red sanitaria madrileña.
Junto a la doctora, la higienista Verónica Expósito ha trabajado de forma estrecha para garantizar que las terapias y los tratamientos bucodentales se adapten a las particularidades de cada persona, facilitando la cooperación y reduciendo la ansiedad durante las intervenciones.
El programa ha sido destacado por su enfoque práctico y su capacidad para generar entornos más accesibles. Entre las estrategias utilizadas figuran la anticipación visual y la exposición progresiva al entorno odontológico, así como una coordinación constante con las familias y cuidadores para asegurar que las sesiones se gestionen de forma gradual y respetuosa.
Estas prácticas han permitido, según los informes de seguimiento, mejorar la experiencia sanitaria de las personas con #TEA y disminuir las barreras para recibir una atención bucodental segura y eficaz.
El reconocimiento de #COEM se acompaña, además, de la valoración de que estas estrategias pueden facilitar una atención más empática y centrada en la persona, algo que también repercute en la continuidad de los tratamientos y en la adherencia a las revisiones periódicas.
La entrega de la Medalla de Oro tiene lugar en un contexto en el que la atención a la discapacidad en el ámbito odontológico ha adquirido mayor visibilidad y apoyo institucional.
El acto se enmarca en la política de #SERMAS de avanzar hacia una atención sanitaria más inclusiva y adaptada a las necesidades de todos los pacientes
El acto se enmarca en la política de SERMAS de avanzar hacia una atención sanitaria más inclusiva y adaptada a las necesidades de todos los pacientes, incluida la población con TEA, que a menudo enfrenta retos de acceso y comunicación en entornos clínicos.
Presuntamente, la experiencia de Daroca podría servir como modelo para ampliar este tipo de desensibilización en otros centros de la Comunidad de Madrid, con el objetivo de replicar prácticas que reduzcan la ansiedad y mejoren la cooperación de pacientes con TEA en diferentes especialidades odontológicas.
Supuestamente, la iniciativa podría impulsar nuevas líneas de actuación para la #accesibilidad en la atención bucodental dentro de la red pública y, en paralelo, fomentar la formación de profesionales en estrategias de comunicación y manejo sensorial dirigidas a personas con discapacidad.
Asimismo, se comenta que la financiación del programa ha estado vinculada a recursos del SERMAS y a colaboraciones con entidades docentes y centros de referencia, aunque no se ha publicado un desglose detallado de los gastos.
En cualquier caso, el acto oficial de entrega de la medalla coincide con la celebración de dos hitos para la odontología en Madrid: el reconocimiento a una labor clínica que ha inspirado a otros profesionales y la consolidación de un enfoque de atención más humano y accesible para las personas con TEA.
En palabras de diversas fuentes institucionales, este tipo de iniciativas no solo reconfortan a las familias y a los pacientes, sino que también refuerzan la idea de que la odontología puede ser una experiencia menos temible y más participativa para colectivos con necesidades de apoyo específico.
