La Comunidad de Madrid celebra por primera vez la Fórmula E en el Circuito de Jarama, un movimiento que refuerza la posición de la región como referente del motor y la movilidad eléctrica, con impacto económico, empleo y visibilidad internacional.
Mañana, por primera vez en la región, este trazado histórico acogerá una prueba de Fórmula E, la versión eléctrica de la gran velocidad que ya se ha ganado fans en ciudades de medio mundo.
No es solo una carrera; es una señal de que la Comunidad de #Madrid quiere estar a la vanguardia en tecnología, innovación y generación de empleo asociado al sector del motor.
El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, participó en la inauguración de Change.Accelerated.Live, la jornada previa a la competición. Según Rodrigo, la #Fórmula E tiene una proyección de audiencia enorme y puede dejar un impacto económico y social de gran alcance para la Comunidad.
«Con una previsión de asistencia de más de 400 millones de espectadores de 192 países, la Fórmula E generará un importante efecto económico y social en la Comunidad de Madrid, consolidándola como un referente del #motor que destaca por su competitividad e innovación», subrayó el titular de la Consejería.
Además, el consejero añadió que Madrid está a la cabeza en movilidad eléctrica: «Estamos viendo la transformación del modelo de movilidad y el impulso de una flota creciente de vehículos eléctricos, ámbito en el que Madrid se sitúa a la vanguardia.
Concentramos el 42% de todas las matriculaciones de este tipo de turismos en España, lo que supone unos 300.000 en circulación, para los que disponemos de casi 8.000 puntos de recarga públicos».
La llegada de la Fórmula E al Jarama no es un hecho aislado
La llegada de la Fórmula E al Jarama no es un hecho aislado. El Jarama es un circuito mítico inaugurado hace décadas y que ha sido escenario de grandes eventos de motor en España. Su presencia ahora en la Fórmula E encaja con un momento en que la región quiere combinar competición de alto nivel con modernización de #infraestructuras y promoción de la movilidad eléctrica.
Este tipo de pruebas fortalecen una cadena de valor en la que intervienen constructores, proveedores, servicios de mantenimiento, hostelería y turismo, todos ellos actores de una #economía que busca crecer con inteligencia y capacidad de gestión.
En el plano histórico, Madrid tiene una larga relación con el motor. Desde mediados del siglo XX, la ciudad y su entorno han sido foco de iniciativas industriales y deportivas que atrajeron inversión y talento. El Circuito de Jarama, ubicado a pocos kilómetros del centro, ha sido durante años un referente para aficionados y profesionales, sirviendo de plataforma para experiencias y pruebas que han impulsado a fabricantes y equipos a fijar su mirada en la capital para realizar desarrollos, lanzamientos y acuerdos comerciales.
Con la Fórmula E, la región continúa esa dinámica: combina deporte de élite con oportunidades para la investigación y el desarrollo en movilidad eléctrica, algo que puede traducirse en empleo bien remunerado y en una oferta de servicios más atractiva para residentes y visitantes.
El evento también tiene un componente práctico para la ciudad y su entorno. La movilidad eléctrica, más allá de la competición, está configurando un nuevo ecosistema logístico y de infraestructuras. Madrid ya ha puesto sobre la mesa inversiones para ampliar redes de recarga, diseñar itinerarios de transporte más eficientes y fomentar el uso de coches eléctricos entre conductores particulares y empresas.
Todo ello, en paralelo a la carrera, crea un contexto favorable para pequeñas y medianas empresas que trabajan en servicios, reparación, hosting de eventos y experiencias para el público.
En definitiva, la Fórmula E en Jarama no es solo una carrera; es la demostración de la capacidad de la región para atraer grandes acontecimientos, modernizar su movilidad y proyectar una imagen de modernidad, innovación y fortaleza económica ante un público internacional.
