La Comunidad de Madrid invertirá unos 7 millones de euros para ampliar los centros TICS del Metro, pasando de 6 a 12 y asignando a cada uno la vigilancia de una línea. La medida busca mejorar la gestión, la detección de incidencias y la experiencia de los viajeros, con nuevos centros previstos para 2027 y la preparación de la Línea 6 para su futura automatización.
La Comunidad de Madrid ha puesto sobre la mesa un plan claro para reforzar la gestión y la #seguridad del Metro duplicando sus centros de control remoto, conocidos como TICS.
La #inversión total estimada ronda los 7 millones de euros y está pensada para aumentar tanto los recursos técnicos como el personal encargado de vigilar la red.
Se trata de una mejora que va más allá de un simple fichaje: busca que cada tramo de la red cuente con supervisión dedicada, reducción de tiempos ante incidencias y una respuesta más rápida ante cualquier avería o fallo.
En la práctica, el Metro pasará de seis a doce centros TICS, de modo que cada uno supervise una línea concreta. Los actuales puestos centrales seguirán existiendo, pero la distribución se ajustará para que la vigilancia sea más ágil y cercana a las necesidades de cada recorrido.
Esta reconfiguración permite una visión más segmentada de la red y favorece la toma de decisiones en tiempo real, algo clave para un servicio que mueve a diario a decenas de miles de personas.
Los centros #TICS centralizan aspectos como la gestión de energía, la ventilación y la vigilancia de las estaciones, pero también tienen la capacidad de intervenir de forma remota para asegurar que todo funcione correctamente.
Entre las funciones prácticas figura la atención a los usuarios a través de los interfonos y la reactivación de escaleras mecánicas cuando se producen atascos o paradas.
Este modelo de supervisión, que ya se emplea desde 2002 con la figura del supervisor comercial, se va reforzando para ofrecer una experiencia de viaje más segura y fiable.
La inversión y la reorganización también persiguen mejorar la capacidad de respuesta ante incidencias
La inversión y la reorganización también persiguen mejorar la capacidad de respuesta ante incidencias, ya que los sistemas de TICS permiten ver en tiempo real las imágenes captadas por las cámaras instaladas en estaciones y trenes.
Además, incorporan dispositivos de autodiagnóstico que indican el estado de los equipos embarcados y ayudan a detectar posibles fallos antes de que se conviertan en problemas mayores.
Todo ello reduce los tiempos de detección y reparación y, en consecuencia, mejora la continuidad del servicio.
Los nuevos centros están previstos para estar operativos a partir del primer trimestre de 2027, una vez finalicen las obras de adecuación. Sus ubicaciones serán estratégicas para cubrir mejor la red: Pinar de Chamartín (L4 y ML1), Ópera (L5), Conde de Casal (L6), Mar de Cristal (L8), Sainz de Baranda (L9) y Plaza Elíptica (L11).
Paralelamente, dentro de este plan, se está preparando la adaptación de la #infraestructura de TICS para la futura automatización de la Línea 6. En esos puestos de nueva generación trabajará personal destinado a supervisión, control y atención ante incidencias, mejorando la capacidad de respuesta y la seguridad en una de las líneas más utilizadas.
Otra pieza clave de la modernización es la reforma de la Circular, que convertirá esa infraestructura en la primera red de Metro con conducción automática.
Este paso daría mayor capacidad y mayor frecuencia a un servicio que ya es vital para la movilidad diaria de miles de madrileños. En resumen, estas mejoras no solo buscan unMetro más seguro, sino también un servicio más eficiente y confiable para la vida cotidiana de la gente.
Se estima que la red actual atiende aproximadamente a 430.000 personas cada día, una cifra que da sentido a estas inversiones y a la necesidad de cuidar cada detalle de la operación.
