La Comunidad de Madrid licita la modernización del depósito Laguna de Metro para adaptar la instalación a los trenes sin conductor de la Línea 6, con una inversión de 20,8 millones de euros, para aumentar capacidad y seguridad.
La Comunidad de Madrid ha puesto sobre la mesa un plan claro y decisivo para el futuro del suburbano: modernizar el depósito de #Laguna de Metro para que la Línea 6, la famosa Circular, pueda trabajar con trenes sin conductor a partir de 2027.
La licitación ya está en marcha y la inversión prevista asciende a 20,8 millones de euros. El objetivo es actualizar el sistema de señalización, incorporar el nuevo mapa de circulación para estos convoyes y montar una plataforma de comunicaciones más moderna que permita gestionar la red con más claridad y seguridad.
Este paso es clave porque la #Línea 6 es una de las arterias principales del transporte público de Madrid: une barrios y facilita que unas miles de personas se desplacen cada día de forma rápida.
La transformación que se propone en Laguna de Metro busca, entre otras cosas, aumentar la capacidad y la frecuencia de paso, algo muy necesario en una línea con alta demanda.
Con la #automatización se pretende que coches y trenes trabajen de forma coordinada, reduciendo posibles errores humanos y mejorando la puntualidad de los servicios.
En concreto, el depósito de Laguna permitirá la circulación en modo automático en 35 vías para trenes, además de tres vías destinadas a vehículos auxiliares.
Ocho vías quedarán con una configuración mixta, es decir, estarán gestionadas con un sistema automático y con supervisión manual cuando sea necesario.
Sino de forma gradual para garantizar la #seguridad y el control en todo momento
Este detalle muestra que la transición no se hace de golpe, sino de forma gradual para garantizar la seguridad y el control en todo momento.
El contrato también incluye un plan de formación para el personal y para los operadores del puesto de mando, con el fin de profundizar en la supervisión y el control de los nuevos elementos de los sistemas modificados.
La primera fase prevé la actualización del equipamiento de la plataforma y de los cuartos técnicos, además de la instalación de un puesto de operador de mando local conectado con el Puesto de Control Central, de modo que se pueda gestionar la flota desde ese espacio cuando haga falta.
En una segunda fase se realizarán todas las pruebas estáticas y dinámicas necesarias y se desarrollará el nuevo mapa de circulación. Una vez superadas las simulaciones, se obtendrá la documentación de seguridad imprescindible para la operación definitiva. Este proyecto beneficiará a unos 400.000 usuarios al día y forma parte de un reto más amplio para la Metro de Madrid: modernizar la infraestructura para que la red sea más eficiente y fiable.
Además de estas intervenciones, ya se están ejecutando trabajos complementarios como la colocación de puertas de andén y la implementación de nuevos sistemas de señalización y control.
En el segundo semestre de 2025, la renovación integral de la superestructura de la vía y el cambio de tensión del suministro eléctrico de 600 a 1.500 voltios ya mostraron avances relevantes, con el objetivo de aumentar la eficiencia energética y la fiabilidad de los trenes. Con estas actuaciones, la Comunidad de Madrid apuesta por un transporte público más ágil, seguro y moderno, capaz de responder a las necesidades de una urbe en constante crecimiento.
