La Comunidad de Madrid destina más de 1,8 millones de euros para mejorar y ampliar los servicios para personas mayores en Coslada y Leganés, además de planear nuevas residencias y centros de día en colaboración público-privada.

Esta partida presupuestaria se destinará a fortalecer los servicios públicos destinados a la atención gerontológica, rehabilitadora, psicológica y social, en un esfuerzo por mejorar la calidad de vida de la población envejeciente.
Es importante recordar que, en los últimos años, #Madrid ha incrementado notablemente su inversión en servicios sociales para mayores, con un aumento del 35% en los presupuestos dedicados a este sector desde 2020, en respuesta al envejecimiento acelerado de su población.
En concreto, en Coslada, se asignarán aproximadamente 984.727 euros (unos 870.000 euros en moneda local) para mantener 142 plazas residenciales públicas y 40 en atención diurna para personas mayores. Estos recursos permitirán ofrecer servicios de alojamiento, manutención, rehabilitación, atención psicológica y social, además de facilitar servicios complementarios como transporte, peluquería y podología.
Por otro lado, en Leganés, la inversión será de unos 840.412 euros (más de 743.000 euros en moneda local), destinados a atender a 132 residentes en #residencias y 30 en centros de día. La finalidad de estos fondos es promover la autonomía de los mayores, potenciar sus capacidades y mejorar su bienestar a través de acciones rehabilitadoras y programas de atención integral.
La Comunidad de Madrid ha anunciado un ambicioso plan para construir 40 nuevas residencias y 40 #centros de día para personas #mayores y en situación de dependencia
Además de estos fondos destinados a la gestión actual, la Comunidad de Madrid ha anunciado un ambicioso plan para construir 40 nuevas residencias y 40 centros de día para personas mayores y en situación de dependencia, mediante modelos de colaboración público-privada.
Este proyecto contempla un máximo de 150 plazas en total, con al menos un 50% de habitaciones individuales, y se organizarán en unidades de convivencia reducidas, con un máximo de 25 usuarios, diseñadas para imitar el ambiente y la calidez de un hogar.
Este enfoque responde a una tendencia en el diseño de servicios sociales que busca personalizar la atención y crear entornos más humanos y cercanos.
La iniciativa también pretende reducir el aislamiento y promover la integración social de las personas mayores, aspectos que, según expertos, son clave para su calidad de vida.
Supuestamente, en años anteriores, Madrid destinaba menos recursos en comparación con otras comunidades autónomas, pero en los últimos tiempos ha incrementado su inversión en políticas sociales, en parte debido a presiones demográficas y a la necesidad de ofrecer mejores condiciones a una población que envejece rápidamente.