La jornada teórica y práctica organizada por el Hospital Universitario de Móstoles reunió a 80 profesionales para actualizar conocimientos sobre diabetes en entornos educativos, con énfasis en tecnologías como sensores de glucosa y bombas de insulina.
Ochenta enfermeras asistieron y participaron activamente en una convocatoria que reunió a profesionales de múltiples perfiles para reforzar la atención a la #diabetes en la infancia y la adolescencia.
La sesión fue promovida por el Servicio de Pediatría en colaboración con la Asociación Científica Española de #Enfermería y Salud Escolar (ACEESE).
Su objetivo era facilitar la capacitación necesaria para abordar de forma segura y de calidad al paciente diabético en colegios y centros sanitarios, con un foco especial en las tecnologías que ya son comunes entre los pacientes pediátricos, como sensores de glucosa y bombas de insulina.
La organización destacó que la continua innovación tecnológica en el tratamiento de la diabetes exige actualización constante para garantizar seguridad.
Se busca que pacientes y familias se beneficien de estos sistemas sin miedo, y que las profesionales de enfermería cuenten con herramientas actualizadas y entrenadas para su uso.
La jornada se estructuró en dos fases. Por la mañana se impartieron contenidos teóricos sobre la fisiología y la fisiopatología de la diabetes, la importancia de la alimentación y el ejercicio, y el manejo de complicaciones agudas, así como las pautas actuales de tratamiento con insulina.
Por la tarde, se realizaron tres talleres prácticos en grupos reducidos, con casos clínicos para intervenir ante hiperglucemias e hipoglucemias, revisar el contaje de raciones y planificar menús, y, por último, practicar la configuración y manejo de bombas de insulina.
El equipo docente estuvo integrado por endocrinólogos pediátricos y especialistas del Servicio de Pediatría del Hospital de Móstoles. Participaron, entre otros, el Dr. Blumenfeld, Carmen Rivas y Marta Michoa, la enfermera Ana González-Cruz y Gema Arribas, representante de ACEESE. También estuvieron presentes técnicos de las empresas fabricantes de dispositivos, que aportaron conocimiento práctico sobre los sistemas de sensores y bombas.
Los sensores de glucosa permiten medir en tiempo real, seguir tendencias y anticipar cambios; cuando se combinan con bombas de insulin a se crean herramientas potentes para detectar incidencias, alertar sobre oscilaciones rápidas y reducir riesgos, evitando ingresos hospitalarios.
Además, estas tecnologías reducen el número de inyecciones diarias en niños y adolescentes, facilitan la adherencia al tratamiento y permiten que participen con mayor libertad en deporte, salidas escolares y viajes.
Durante los talleres se hizo especial hincapié en la interpretación de alarmas, la anticipación de hipoglucemias en comedor, patios o educación física, y la revisión de glucemias previas a las comidas.
También se abordó cómo garantizar que el alumnado realiza bolos de forma segura y cómo monitorizar los datos a distancia para tranquilizar a las familias que supervisan el tratamiento desde casa.
Se recuerda que la diabetes pediátrica ha vivido una transformación significativa en las últimas décadas: desde la introducción de la insulina en los años 20
Más allá del acto formativo, se recuerda que la diabetes pediátrica ha vivido una transformación significativa en las últimas décadas: desde la introducción de la insulina en los años 20, pasando por la llegada de la monitorización continua de glucosa y, en años recientes, por la integración de tecnologías que permiten un control mucho más ajustado.
En España, estas herramientas están cada vez más presentes en centros educativos y sanitarios, con protocolos que buscan garantizar una atención de calidad para los menores.
