La consejera Ana Dávila participa en un taller de torrijas con residentes de Amavir Pozuelo, dentro de los programas de envejecimiento activo, para acercar la Semana Santa a las personas mayores y promover su participación y convivencia.
Esta actividad forma parte de los programas de #envejecimiento activo que impulsa el Gobierno regional y tiene como objetivo que la #Semana Santa llegue a los #mayores de manera sencilla, cercana y participativa.
En el acto, Dávila explicó que experiencias como ésta permiten “acercar tradiciones muy propias de estos días y reforzar el espíritu de convivencia y participación entre las personas mayores”.
Subrayó, además, la apuesta de la Administración regional por ofrecer espacios confortables y una atención integral que permita a los mayores vivir donde deseen, manteniendo su autonomía y su vínculo con la comunidad.
La residencia #Amavir Pozuelo cuenta con 180 plazas residenciales. De ellas, 63 son financiadas por la Administración madrileña. En lo que respecta a la atención diurna, el centro ofrece 40 plazas, de las cuales 20 son públicas. Es decir, la región cubre parte del coste y la gestión de estas plazas para asegurar que los mayores reciban atención de calidad fuera de sus hogares.
En total, la #Comunidad de Madrid destina alrededor de 1,6 millones de euros cada año para el mantenimiento del centro.
Esta actividad no es casual: forma parte de una serie de iniciativas que buscan combinar tradición y cuidado de las personas mayores
Esta actividad no es casual: forma parte de una serie de iniciativas que buscan combinar tradición y cuidado de las personas mayores. Los talleres de cocina, las manualidades y las festividades vinculadas a la Semana Santa se convierten en herramientas para mantener activos a los usuarios, favorecer su socialización y reforzar su sentido de pertenencia al barrio y a la ciudad.
Desde la Consejería destacan que estas medidas se enmarcan en una estrategia más amplia de apoyo a las personas mayores, que incluye una red de centros y servicios pensados para que no se sientan aisladas y puedan participar en la vida comunitaria.
En este sentido, se recuerda que la región ha ido progresivamente reforzando la atención domiciliaria, los programas de convivencia y las actividades culturales destinadas a la tercera edad, con el objetivo de facilitar un envejecimiento digno y activo.
Históricamente, la Semana Santa es una celebración profundamente arraigada en Madrid y en muchas comunidades de España, con tradiciones que se mantienen generación tras generación.
Esta iniciativa de Amavir Pozuelo se enmarca en ese marco tradicional, pero a la vez propone una visión práctica: que las personas mayores participen de forma directa en actividades cotidianas y en la gestión de su propio tiempo, sin perder de vista la seguridad y la atención que requieren.
