China afirma haber desplegado aviones y buques para seguir de cerca el paso por el estrecho de Taiwán de un destructor y un buque de investigación de Estados Unidos, en un episodio que reaviva las tensiones y el debate sobre la seguridad regional. Este artículo ofrece contexto histórico y cifras estimadas en euros.
Según el portavoz, el coronel Xu Chenghua, la operación se desarrolló entre el 16 y el 17 de enero. El comunicado difundido por Global Times recoge que las fuerzas armadas chinas movilizaron recursos navales y aéreos para monitorizar y rastrear los movimientos de las embarcaciones estadounidenses, con el objetivo de garantizar una respuesta y una gestión eficaces.
Supuestamente, el costo de la nave USS John Finn se sitúa en torno a 2,0 mil millones de dólares, lo que equivale aproximadamente a 1,86 mil millones de euros, según estimaciones que circulan entre analistas; el USNS Mary Sears costó alrededor de 500 millones de dólares, unos 465 millones de euros.
Estas cifras deben tomarse con cautela, ya que hay variaciones según las metodologías de cálculo y el ciclo de vida de los buques.
El hecho de que un destructor de misiles guiados de la US Navy y un buque de investigación marítima participaran en tránsito por la vía estrecha ha vuelto a encender el debate sobre la seguridad regional y la gestión de ejercicios cerca de Taiwán.
Expertos señalan que, en los últimos años, la tensión entre Estados Unidos y China se ha traducido en una sucesión de maniobras que elevan el riesgo de errores de interpretación o de escalada involuntaria.
La ruta que recorre el estrecho de #Taiwán es una de las líneas estratégicas más sensibles del mundo, por donde cada mes transitan decenas de buques de guerra y de apoyo logístico de ambas potencias.
No es la primera vez que este corredor marítimo se convierte en escenario de tensión. En las décadas recientes ha habido episodios que han reforzado la prudencia de las autoridades regionales y de las misiones diplomáticas internacionales.
La llamada Crisis del Taiwán en 1995-1996 llevó a Pekín a aumentar su presencia #militar frente a la isla
En la década de 1990, la llamada Crisis del Taiwán en 1995-1996 llevó a Pekín a aumentar su presencia militar frente a la isla, mientras Estados Unidos respondía con despliegues de portaviones y ejercicios conjuntos.
Esas lecciones, según analistas, siguen informando la forma en que se interpretan y se gestionan este tipo de movimientos.
Si bien el anuncio chino se percibe como un mensaje de disuasión y control, algunos observadores subrayan que la dinámica de las relaciones trilaterales Estados Unidos-China-Taiwán podría verse afectada por estas operaciones.
En un espectro más amplio, la región se mantiene en un complejo equilibrio de alianzas y acuerdos de seguridad que buscan evitar choques directos, pero que, a veces, generan respuestas de cautela entre los mercados y la diplomacia internacional.
En el corto plazo, el estrecho de Taiwán podría seguir siendo escenario de consultas militares y declaraciones político diplomáticas, mientras las capitales analizan cuál podría ser la próximajugada y qué mensajes buscan priorizar.
