La estremecedora recreación de Viernes Santo en Cutud: clavos de 5 cm y devoción que atrae a miles

La famosa representación de la Pasión en Cutud, Filipinas, fusiona fe, tradición y turismo. Un actor veterano se mantiene en la cruz desde 1986, mientras otros dos devotos encarnan a los ladrones; la escena, aunque controvertida, es una cita obligada de la Semana Santa en la región.

Imagen relacionada de recreacion viernes santo cutud clavos 5 cm

Cada año, durante Viernes Santo, una parte de la comunidad y numerosos visitantes asisten a una recreación dramática de la Pasión que ya es historia viva de la región.

La escena central sorprende por su crudeza: hombres que simulan la flagelación y, sobre todo, la crucifixión con golpes y clavos de cinco centímetros atravesando las palmas de las manos y, en algunos casos, los pies.

A ojos de la gente más conservadora puede parecer un choque entre fe y peligro; sin embargo, para los participantes es una manifestación de fe, disciplina y #tradición que se conserva año tras año.

La tradición nació en los años 60 y con el tiempo fue ganando notoriedad y, sobre todo, visitantes. Hoy el evento no solo es una manifestación religiosa, sino también un reclamo turístico que aporta a la economía local y que, cuando coincide con periodos festivos, multiplica la presencia de extranjeros y de periodistas.

Uno de los protagonistas es Rubén Enaje

Uno de los protagonistas es Rubén Enaje, un hombre de 65 años que ha llevado el papel de Jesús en esta escena durante casi cuarenta años. Desde 1986 ha sido la imagen central en 37 ocasiones, con una retirada temporal entre 2020 y 2022 por la pandemia. Su compromiso es tan extremo que, al terminar la representación, continúa entre la gente para responder preguntas y compartir su experiencia.

El ritual no termina en la crucifixión de Jesús. Acompañan a Enaje otros dos devotos que interpretan a los ladrones que fueron crucificados junto a Cristo; a diferencia de Jesús, ellos no pasan por la fase de clavado, sino que quedan amarrados a las cruces.

El conjunto de actos, que incluye la carga de la cruz y momentos de gran intensidad, se prolonga durante minutos que pueden parecer eternos para los espectadores.

Todo ello se realiza en un marco de profundo respeto religioso y de tradición que ha generado debates: hay quienes alertan del riesgo para los participantes y de la imagen contundente que se proyecta, pero la práctica continúa por la devoción de muchos y el interés de turistas que buscan entender la celebración.

A ojos prácticos, la escena es una mezcla de fe, historia y espectáculo. Los fieles ven en ella una forma de acercarse a la Pasión y de recordar que, para millones, la #Semana Santa no es solo un descanso, sino una oportunidad para reflexionar sobre el valor de la vida, la paciencia y la esperanza.