El Papa León XIV condena la guerra: 'Jesús, rey de la Paz', y llama al diálogo

En el Domingo de Ramos, el Papa León XIV afirmó que Dios no escucha las oraciones de quienes inician guerras y pidió un alto al fuego inmediato en Irán, durante una ceremonia en la Plaza de San Pedro.

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Según el pontífice, Dios rechaza las oraciones de quienes empiezan guerras y tienen las manos llenas de sangre. «Este es nuestro Dios: Jesús, rey de la Paz, que rechaza la guerra, a quien nadie puede utilizar para justificar la guerra», declaró León XIV, que muchos llaman el primer papa estadounidense.

Habló ante la multitud bajo un sol radiante y remarcó que «Jesús no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra, sino que las rechaza, diciendo: 'Aunque reces mucho, no escucharé: vuestras manos están llenas de sangre'».

No aludió a nadie en particular, pero dejó claro que la violencia en Irán, en el marco de un conflicto que llevaba ya dos meses, no puede defenderse en nombre de la fe.

El Papa sostuvo que Jesús no puede ser utilizado para justificar una contienda y pidió un alto el fuego inmediato. Aun sin mencionar a los líderes mundiales, su mensaje sonaba a advertencia para los que empujan a la escalada, y subrayó que la #paz debe ser la prioridad, especialmente en una semana que inaugura la Pascua y en la que millones de creyentes esperan celebrar un mensaje de reconciliación.

Algunos funcionarios estadounidenses han recurrido a un lenguaje doctrinal para justificar ataques conjuntos contra Irán

Este llamamiento llega en un contexto de tensiones internacionales muy altas. En la actualidad, diversas potencias disputan influencia en la región, y los conflictos regionales aparecen en titulares día tras día. En cuanto a la respuesta interna, algunos funcionarios estadounidenses han recurrido a un lenguaje doctrinal para justificar ataques conjuntos contra Irán, y se han celebrado oraciones y ceremonias en instituciones militares para pedir fuerza ante lo que consideran amenazas.

El secretario de Defensa, por ejemplo, ha organizado servicios de oración cristianos en el Pentágono y ha hablado de una violencia que «debe ser contundente ante quienes no merecen piedad».

León XIV insistió en que la religión debe servir para salvar vidas, no para justificar muertes. «(Jesús) no se armó, ni se defendió, ni libró ninguna guerra», afirmó, citando otro pasaje bíblico. «Reveló el rostro bondadoso de Dios, que siempre rechaza la violencia. En lugar de salvarse a sí mismo, se dejó clavar en la cruz».

Más allá de la liturgia, este mensaje encaja con la tradición de la Iglesia de promover la paz y el diálogo en tiempos de conflicto. Históricamente, numerosos papas han llamado a frenar enfrentamientos y a buscar soluciones pacíficas, incluso cuando la realidad política empuja a la confrontación.

En la actualidad, la pregunta que queda en el aire es si estas palabras pueden traducirse en acción diplomática suficiente para detener una escalada y evitar que la #Semana Santa se vea empañada por la violencia.