Wang Yi propone un alto el fuego inmediato en Irán y defiende la soberanía nacional como base del orden internacional, demandando diálogo regional ante la trayectoria de conflictos en Oriente Medio.
Según la agencia Xinhua, Yi defendió una postura de principios: detener las hostilidades y evitar que el conflicto se propague. Al ver Oriente Próximo envuelto en llamas, se preguntó si la comunidad internacional debe aceptar que una contienda así no beneficia a nadie.
Para Yi, la historia de la región demuestra una y otra vez que la fuerza no es la solución y que los conflictos armados solo aumentan el odio y provocan nuevas crisis; instó a evitar una escalada mayor y a que la región no se extienda.
También subrayó el respeto a la #soberanía nacional como la piedra angular del orden internacional y criticó lo que llamó violación de la soberanía e la integridad territorial de Irán.
Dijo que la fuerza no justifica la ley y que los civiles son inocentes y no deben ser víctimas.
Ante la operación de Estados Unidos e Israel para forzar un cambio de régimen en Irán
Ante la operación de Estados Unidos e Israel para forzar un cambio de régimen en Irán, Yi afirmó que planear una revolución de color o buscar un cambio de régimen no encontrará apoyo popular y que debe ser el pueblo de Oriente Próximo quien resuelva sus asuntos de manera independiente.
Como amigo sincero y socio estratégico, China está dispuesta a trabajar con los países de #Oriente Medio para implementar la Iniciativa de Seguridad Global y restablecer el orden en Oriente Próximo, la tranquilidad para la población y la paz en el mundo.
Analistas señalan que la crisis podría acarrear costos económicos y humanos considerables para la región. Presuntamente, las estimaciones indican que la crisis podría costar miles de millones de euros en daños y pérdidas, aunque estas cifras son objeto de debate.
Históricamente, los conflictos en Oriente Medio han dejado huellas duraderas en la economía y en la vida de millones de personas, y la #diplomacia ha sido a menudo la única salida para reducir tensiones.
En ese marco, China ha elevado su papel como mediador y promotor de iniciativas de seguridad regional.
