Un proyecto de innovación urbana que busca definir de forma colaborativa el borde noroccidental de la ciudad, desde Loureiro, conectando barrios y grandes espacios verdes mediante un modelo abierto, participativo y con enfoque ambiental.
En #La Coruña se pone en marcha un proyecto de #innovación urbana pensado para definir, de forma colaborativa, el borde noroccidental de la ciudad desde la zona de Loureiro, un área estratégica que hasta ahora acumula retos de #conectividad y desarrollo.
Esta iniciativa, promovida por el Concello, se organiza como un espacio de trabajo compartido en el que técnicos, instituciones y agentes sociales participan activamente para construir una visión común del futuro del conjunto de la zona.
Se busca que el diseño no sea una imposición desde la administración, sino el resultado de un proceso abierto en el que se escuchen todas las sensibilidades.
El edil de Urbanismo, Rehabilitación y Vivienda, Francisco Díaz Gallego, subraya que esta propuesta, a efectos prácticos, representa la primera aplicación en España de una metodología de planificación reconocida internacionalmente.
En el pasado ya se venía empleando en ciudades como Viena y ha recibido reconocimientos como el Holcim Bronze Award Europe y el Premio Nueva Bauhaus del CSCAE.
Este enfoque, desarrollado por el estudio Arenas Basabe Palacios, se presenta como referencia para nuevas formas de ordenar la ciudad en el contexto español, con la idea de mirar al futuro sin perder de vista las realidades de la gente.
El objetivo concreto es definir, de forma participativa, las bases para completar el diseño futuro del borde urbano entre San Pedro de Visma y Os Rosales.
Se parte de una perspectiva de futuro y de la premisa de consensuar, entre todas las partes implicadas, cómo será el desarrollo de la zona, integrando conocimiento técnico, sensibilidad social y visión estratégica.
El concejal destaca la identidad participativa de la iniciativa y las dinámicas de colaboración ya en marcha para escuchar las aportaciones de diferentes agentes.
El proceso se apoya en talleres y mesas de trabajo que reúnen a administraciones públicas, expertos multidisciplinares (urbanismo, paisajismo, sostenibilidad), académicos, promotores y agentes sociales.
Según Díaz Gallego, este método garantiza la calidad técnica de las propuestas y, a la vez, favorece consensos amplios y una mayor legitimidad social del proyecto.
Movilidad
En los últimos meses, el grupo de expertos ha trabajado en criterios y soluciones vinculadas a vivienda, movilidad, paisajismo y energía, que se contrastarán con las vecinas y vecinos de los barrios próximos para recoger sus percepciones y sugerencias.
En ese marco, se anunciará muy pronto un proceso de información y consulta con las asociaciones vecinales y otros colectivos, con el fin de adaptar el plan a las necesidades y expectativas de las personas que viven en la contorna.
La idea es combinar el saber técnico con el sentir de la gente para que el proyecto responda a demandas reales y venideras, sin perder la mirada estratégica a largo plazo.
Mejorar la conectividad entre barrios es uno de los desafíos centrales. A partir de este trabajo conjunto se pretende articular un modelo urbano que conecte de forma más coherente el borde entre Rosales y San Pedro de Visma, hoy marcado por desarrollos fragmentados.
Se busca articular, a partir del regato de Loureiro, un eje de desarrollo que una barrios y reduzca puntos de fricción, con una planificación que priorice la #movilidad suave, la seguridad vial y la accesibilidad para todas las edades.
Además, la propuesta persigue enlazar grandes #espacios verdes como el Monte de San Pedro y el parque de Bens, mediante un corredor ecológico que conserve los valores ambientales de la zona portuaria y refuerce la relación de la ciudad con su paisaje atlántico.
Se trata de situar a La Coruña a la vanguardia de las nuevas maneras de hacer ciudad, con un modelo que va mucho más allá del simple diseño físico y se concibe como un proceso abierto, compartido y capaz de implicar a técnicos, agentes sociales y ciudadanía para trabajar juntos.
En ese sentido, el equipo técnico previsto debe convocar, de forma inminente, a más entidades y representantes vecinales para escuchar sus aportaciones y ajustar el proyecto a las expectativas reales de la gente.
Este proceso participativo promete convertir una intervención urbana en un proyecto vivo, que evoluciona con la ciudad y que, a la vez, se nutre de la experiencia de quienes viven y trabajan en Loureiro, Os Rosales y San Pedro de Visma.
