El Ayuntamiento de A Coruña finaliza la urbanización de Fonte de San Amaro, con 260 viviendas, un nuevo eje vial, áreas verdes y servicios para el barrio, con una inversión de 1,6 millones de euros.
En La Coruña, Galicia, el Concello acaba de completar la urbanización de Fonte de San Amaro, un polígono residencial que redefine la estructura urbana de la zona al aportar nuevas calles, zonas verdes, un mirador, un estacionamiento y una zona para la práctica de la calistenia.
El conjunto, que contará con 260 viviendas y ocupa 15.781 metros cuadrados, nace sobre un solar que durante décadas permaneció prácticamente desaprovechado, un vacío urbano que ahora pasa a convertirse en un eje de vida para el barrio.
Esta transformación no llega de pronto: fue un compromiso que fue tomando forma a lo largo de varios años, con planificación de movilidad, equipamientos y conectividad, y que ahora ve la luz tras la inversión de la Administración local.
La alcaldesa de la ciudad, Inés Rey, destacó que con esta actuación se gana un espacio urbano de calidad en lugar de solares que en el pasado estuvieron ahí sin aprovecharse.
A su juicio, hoy se abre un nuevo viario público que mejora las comunicaciones en todo el barrio y añade un número significativo de plazas de estacionamiento en una zona que presentaba déficit de este servicio.
Entre las actuaciones previstas se contempla la apertura de las calles San Amaro, San Pedro y Fonte de San Amaro, dando continuidad a todas ellas mediante un nuevo vial perimetral que conectará de nuevo con Orillamar.
También se incorporarán nuevas #zonas verdes en la contorna del Cementerio
También se incorporarán nuevas zonas verdes en la contorna del Cementerio, en la zona de la Torrente Ballester y entre la Regata Cutty Shark y la playa de San Amaro.
En conjunto, el nuevo trazado aporta 68 plazas de estacionamiento, de las que 4 están adaptadas para personas con #movilidad reducida.
El coste total de la operación se sitúa en 1,6 millones de euros. Además de la movilidad, las mejoras abarcan zonas de ocio y la reorganización del tejido urbano para hacerlo más accesible y usable. En materia de accesibilidad, se contemplan rampas que faciliten la conexión entre el paseo marítimo y las calles San Amaro y San Pedro, y una mejora en la vinculación entre el Paseo Marítimo, el Club do Mar y la playa de San Amaro.
En lo relativo a la vegetación y el urbanismo, se plantarán 56 árboles, entre metrosideros, abedules y arces, y se crearán 6.000 metros cuadrados de zona de césped. Además, habrá 35 bancos nuevos y una zona infantil para el juego de la infancia.
La alcaldesa subrayó que la finalización de este polígono se suma a otros desarrollos relevantes que ya están en marcha, como Visma, que aportará a la ciudad nuevos espacios públicos y zonas verdes de calidad.
En una visión más amplia, la noticia de hoy se enmarca en la tendencia de la ciudad de transformar zonas degradadas en barrios más conectados, con servicios y espacios de encuentro para vecinos y visitantes, y con una mirada puesta en la mejora de la movilidad sostenible y la calidad de vida en el conjunto del municipio.
