La Junta de Gobierno Local de La Coruña avanza en la reorganización de las concesiones municipales: se salda la deuda de la farmacia de Durmideiras y se desestiman recursos de cuatro aparcamientos para declarar su caducidad y volver a licitarlas.
En La Coruña, la Junta de Gobierno Local dio un paso más en el plan para ordenar las concesiones municipales. Se creó una instrucción específica a mediados del año pasado y, hoy, el Ayuntamiento ha aprobado la transmisión de la concesión administrativa de la farmacia de Durmideiras, adjudicada en 2001.
Esta operación llega acompañada de una deuda acumulada de casi 600.000 euros con la Administración local, pagos pendientes que se liquidarán como paso previo a la transmisión para explotar la farmacia en el barrio. Con ello, el Concello busca recuperar una deuda que viene de décadas atrás.\nA la vez, dentro del mismo marco, se desestimaron los recursos interpuestos por las entidades gestoras de cuatro #aparcamientos municipales: María Pita, Plaza de Galicia, San Cristóbal y Mestre Mateo, que se concedieron en régimen de concesión a Aparcamientos REO a principios de los años 90.\nComo se informó meses atrás, el Ayuntamiento constató incumplimientos graves y continuados en la explotación de estos aparcamientos, con informes municipales que señalan que REO no cumplió obligaciones esenciales en la gestión.
\nEstas medidas se enmarcan en la agenda de modernización de la #gestión de activos y buscan dejar las cuentas claras
Por ello, el Concello está tramitando los pasos para recuperar estas cuatro concesiones y declarar su caducidad, con el objetivo de volver a licitarlas.\nEsta actuación forma parte del plan de concesiones para la mejora de la gestión de bienes públicos municipales. En el trasfondo, la ciudad ha estado durante años revisando servicios y activos para mejorar la eficiencia y garantizar que los ingresos que generan se reinviertan en servicios para los vecinos.\nEn los años 90, varias ciudades gallegas promovieron la privatización de ciertos servicios para liberar inversiones, pero las administraciones actuales prefieren un control más estricto de esas concesiones, con revisiones periódicas, auditorías y un sistema de caducidad que permita volver a licitar cuando hay incumplimientos o cuando la calidad del servicio ya no se ajusta a los estándares municipales.\nEstas medidas se enmarcan en la agenda de modernización de la gestión de activos y buscan dejar las cuentas claras, evitar deudas con proveedores o administraciones y garantizar que bienes públicos como zonas de estacionamiento y servicios sanitarios sigan funcionando con criterios de transparencia, competencia y servicio al vecindario.\nAunque los cambios pueden generar inquietudes entre operadores y vecinos, la administración sostiene que una gestión más eficiente de las concesiones redunda en servicios más estables y en un uso más racional de los bienes municipales.\nEl plan contempla, además, futuras licitaciones para otras parcelas o servicios, con plazos y condiciones claras para evitar arbitrariedades y facilitar la competencia entre interesados.\nEste movimiento envía también un mensaje a quienes tienen concesiones vigentes: si no cumplen, pueden perder la posibilidad de seguir gestionando esos espacios y volver a ofertarlos mediante licitaciones públicas.\nEn resumen, el Ayuntamiento de La Coruña, con estas decisiones, busca equilibrar la contabilidad, mejorar la gestión de bienes públicos y abrir nuevas oportunidades para que empresas y la administración obtengan mejores resultados.
Todo forma parte de un proceso de revisión de activos municipales iniciado hace años, que contempla evaluar, actualizar y, cuando procede, rescindir concesiones para reforzar la #transparencia y el interés general.
