La Coruña pone en marcha la adjudicación de las huertas urbanas municipales tras una serie de reformas que incrementan las parcelas en Eirís y Novo Mesoiro y que incorporan mejoras como depósito de agua, drenaje, casetas y sistemas de almacenamiento, todo ello para facilitar el cultivo y fomentar la sostenibilidad.
En La Coruña, el Ayuntamiento adjudicará a lo largo de este mes las huertas urbanas municipales tras acometer varias reformas estructurales. En zonas como Eirís y Novo Mesoiro, el número de parcelas aumenta gracias a una redistribución de los terrenos disponibles. En Eirís, pasará de 81 a 93 huertas, y en Novo Mesoiro de 36 a 38.
Además, los servicios municipales respondieron a las demandas de las personas usuarias. Así, en Eirís se instalaron depósitos de agua en varios puntos para mejorar el abastecimiento de las huertas. En Novo Mesoiro se colocó una pérgola cubierta junto a la caseta. En parcelas con problemas de drenaje, se renovó el sistema para evitar encharcamientos y favorecer cultivos durante todo el año.
Con respecto a las casetas, se construyeron dos nuevas en Eirís y una en Novo Mesoiro para ampliar los espacios destinados a las herramientas y materiales de cultivo.
La huerta de Eirís se divide en dos sectores, cada uno con su propia caseta y equipo. También se crearon parcelas de uso comunitario en ambos lugares, para favorecer la cooperación entre usuarios y mejorar la gestión de recursos comunes.
Siguiendo el modelo ya implantado en las huertas de los parques Adolfo Suárez y San Pedro de Visma, en Eirís y Novo Mesoiro se habilitaron armarios individuales para el uso de las personas adjudicatarias, así como refugios para insectos construidos con materiales reciclados de la propia huerta.
«El Gobierno de Inés Rey apuesta decididamente por los proyectos de desarrollo urbano sostenible. Por eso queremos entregar cuanto antes las parcelas a las personas adjudicatarias, para que puedan desarrollar sus cultivos. Los preparativos ya están casi a punto en todos los recintos. Porque además de hacerlo con la mayor rapidez posible, también queremos hacerlo bien, con garantías y desarrollando una modernización general de las instalaciones», subrayó la concejala de Infraestruturas e Mobilidade, Noemí Díaz.
Otras actuaciones incluyen pequeñas reparaciones en elementos de riego, mejoras en los cierres y la aplicación de tratamientos con barniz, así como la colocación de señales para facilitar la identificación de las parcelas con su nueva numeración.
En las 326 huertas individuales, y en las dos destinadas a asociaciones, se mejoraron las condiciones del suelo para facilitar los cultivos en el futuro.
En cuanto a las herramientas, el Ayuntamiento inventarió las existencias de cada horta y repone continuamente los elementos disponibles de acuerdo al número de personas usuarias de cada instalación.
Además, se optimizan los sistemas de almacenamiento para las herramientas y útiles de cultivo, y se reforzaron los sistemas de seguridad para el almacenamiento de materiales.
También se llevaron a cabo labores de limpieza intensiva: se retiraron elementos abandonados por usuarios anteriores, se repasaron armarios, casetas y aseos, y se reordenaron las instalaciones para potenciar y racionalizar el uso de los espacios.
Este conjunto de actuaciones no solo busca acelerar la entrega de parcelas, sino también garantizar una gestión más eficiente y sostenible de estos espacios vecinales, que representan una parte relevante de la política de urbanismo participativo y de promoción de la economía circular en la ciudad.
Las huertas urbanas de #La Coruña han sido una herramienta para la participación ciudadana
Históricamente, las huertas urbanas de La Coruña han sido una herramienta para la participación ciudadana, la educación ambiental y la promoción de hábitos de consumo más locales.
Aunque cada barrio aporta su propia singularidad, el objetivo común es claro: convertir terrenos ociosos en espacios productivos, compartidos y accesibles para vecinos de todas las edades.
En los últimos años, ciudades gallegas como La Coruña han apostado por consolidar este tipo de iniciativas para dinamizar el barrio, generar vínculos entre vecinos y fomentar prácticas sostenibles que reduzcan la presión sobre el comercio tradicional y estimulen la biodiversidad en las zonas urbanas.
Con este enfoque, los nuevos huertos de Eirís y Novo Mesoiro no solo ofrecen alimento fresco, sino también un punto de encuentro y aprendizaje para la comunidad.
En definitiva, la adjudicación de estas parcelas, la ampliación de las zonas disponibles y las mejoras de #infraestructuras y servicios reflejan una voluntad clara de la administración local: modernizar los equipamientos, garantizar el acceso equitativo a los recursos y reforzar la convivencia y el cuidado del entorno a través de la actividad hortícola.
