Seoane reencontrado: 55 óleos inéditos en La Coruña para celebrar 30 años de la Fundación Luis Seoane

La Coruña acoge una exposición para conmemorar el 30 aniversario de la Fundación Luis Seoane, con 55 óleos de la colección institucional, 38 de ellos inédits, que recorren la evolución del pintor entre 1945 y 1977, organizada de forma cronológica y con obras que no se habían mostrado antes.

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En La Coruña, con motivo del 30 aniversario de la Fundación Luis Seoane, llega una exposición que propone volver a mirar a un artista que dejó huella en #Galicia y más allá: Seoane reencontrado.

La muestra reúne 55 óleos de la colección institucional, de los que 38 nunca antes habían sido expuestos en las salas de la Fundación. La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, subrayó que el legado de Seoane debe ser conocido por la ciudadanía, por lo que se aprovecha esta efeméride para sacar a la luz una parte de su obra que estuvo guardada durante años.

El periodo expositivo se extenderá desde el 14 de mayo de 2026 hasta el 14 de mayo de 2027.

La exposición propone un viaje visual que sitúa al espectador frente a la #pintura de Seoane en varias etapas clave de su carrera, poniendo especial énfasis en la diversidad de su lenguaje y en la riqueza de su interpretación de la realidad.

La selección da inicio a partir de la segunda mitad de los años cuarenta, con obras como El ermitaño (1945), Cabeza de campesino (1946), El sombrero verde (1948), Pensando en la beira do mar (1948) o Falando (1948).

A través de estas piezas se aprecia un pintor que empieza desde una paleta sobria, dominada por grises y marrones, a la que se suman toques rosados, amarillos, verdes o azules suaves, ejecutados con una pincelada gruesa que determina el carácter de sus primeras fases.

Con la llegada de la década de los 50, la mirada de Seoane se afina: la perspectiva se simplifica y el uso del color se expande y se intensifica. El recorrido muestra un ejemplo claro de esa transición en Pelando papas (1950), una obra que marca el tránsito hacia una visión más directa y simbólica de las formas.

A partir de ese dominio de lo que sería su lenguaje personal, la exposición se sumerge en un periodo de casi quince años en el que Seoane desarrolla por completo una voz pictórica sintética, desprovista de volumen y caracterizada por grandes masas de color y trazos gráficos.

Este tramo, clave en la muestra, está representado por tres óleos realizados en 1958: Muller levando unha gran cesta, A discusión y Cabeza con canasto.

También se muestran piezas menos conocidas por el gran público, como Figura (1964), que se expone por primera vez en la Fundación, junto a otros títulos que destacan la experimentación del autor.

La curaduría se organiza de forma cronológica para permitir que el público nuevo pueda apreciar la progresión y, a la vez, que quienes ya conocen la obra identifiquen rasgos estéticos y formales que han estado presentes a lo largo de su trayectoria.

Que formaron parte de la muestra permanente de 2015 y que

En esa lógica aparecen obras como Cabeza (1963) y Cabeza de perfil (1963), que formaron parte de la muestra permanente de 2015 y que, dentro de la selección de esta muestra, permiten trazar puentes entre etapas.

La exposición también ofrece una lectura de las facetas menos habituales de Seoane, gracias a óleos de carácter más experimental realizados entre 1959 y 1962, como Cargando cun bulto, Figura con fondo vermello (1959), Xogo con espátula (1962) o Abstracción I (1962).

Estas piezas, fruto de su trabajo como grabador, editor y muralista, muestran su interés por las texturas y los materiales, y aportan a la muestra un carácter especial dentro de su pintura, que el propio artista describía como una búsqueda de la intensidad del color y de un grafismo espontáneo que no ceda ante distracciones texturales.

Además de la pintura, la muestra recoge elementos biográficos mediante retratos y homenajes, como el retrato de Alfredo Cáceres —marido de Esther de Cáceres, amiga del artista— y una serie de retratos que Sergio Seoane creó en 1970 para homenajear a cuatro grandes de la época del cine mudo.

También se recupera la obra Figura en interior (1950), presente en la inauguración de la sede definitiva de la Fundación, que vuelve a ocupar un lugar destacado en la sala principal de exposiciones.

La Fundación Luis Seoane, creada en 1996 por el propio artista, tiene como misión difundir y estudiar su legado. Con esta propuesta, la ciudad de #La Coruña no solo celebra un hito institucional, sino también la riqueza de una obra que, a lo largo de las décadas, ha sabido dialogar con las corrientes del siglo XX y con la identidad gallega, manteniéndose vigente para las nuevas generaciones de espectadores.

Seoane reencontrado es, en suma, una invitación para recorrer, con ojos nuevos, una trayectoria que continúa abriéndose camino entre la memoria y la mirada contemporánea.